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Fiscales van sobre Cipriani y Tulli por lavado de dinero
Los fiscales italianos han concluido su investigación sobre el lavado de dinero en el banco del Vaticano y se enfocarán en los dos directores, quienes recientemente renunciaron de dicho instituto, de acuerdo con publicaciones hechas ayer por la prensa italiana, en el último progreso de un escándalo que ha sacudido a la Santa Sede.
Roma. Los fiscales italianos han concluido su investigación sobre el lavado de dinero en el banco del Vaticano y se enfocarán en los dos directores, quienes recientemente renunciaron de dicho instituto, de acuerdo con publicaciones hechas ayer por la prensa italiana, en el último progreso de un escándalo que ha sacudido a la Santa Sede.
Paolo Cipriani y Massimo Tulli renunciaron el lunes al banco del Vaticano -llamado Instituto para las Obras de Religión (IOR)- en medio de una investigación criminal sobre las operaciones del banco, que culminó con la detención de un contador del Vaticano.
El Vaticano manifestó que los dos renunciaron para dar paso a un nuevo liderazgo que aumentará el ritmo de los esfuerzos para hacer que las finanzas de la Santa Sede sean más transparentes. Eso sugiere que Cipriani, en su papel de Director del IOR, y Tulli, su adjunto, no habían llevado a cabo el objetivo de una reforma para cumplir con las normas internacionales para combatir el lavado de dinero y el financiamiento al terrorismo.
Cipriani fue investigado en el 2010 por presuntamente violar las leyes contra el lavado de dinero de Italia luego de realizar una operación de rutina que implica una cuenta del IOR en un banco italiano. El entonces Presidente del banco, Ettore Gotti Tedeschi, también fue puesto bajo investigación y la policía italiana incautó los 23 millones de euros (30 millones de dólares) de dicha cuenta.
La agencia de noticias italiana LaPresse publicó ayer que se espera que los fiscales exoneren a Gotti Tedeschi del caso, ya que él no manejaba las operaciones bancarias diarias. Pero los fiscales indicaron que probablemente buscarán se inicie un proceso en contra de Cipriani y Tulli.
No está claro qué cargos se podrían enfrentar, ya que los fiscales en el 2011 determinaron que el Vaticano había puesto en marcha un régimen jurídico adecuado para prevenir el lavado de dinero y ordenó la liberación de los 23 millones de euros decomisados. Se presume que Tulli no es objeto de investigación en ese caso, lo que sugiere que otros cargos podrían ser considerados.
El Vaticano ha negado en todo momento las acusaciones y manifestó que la investigación del 2010 se debió a un simple malentendido. Mientras tanto, Gotti Tedeschi fue destituido como Presidente del IOR en mayo, pese a que las razones de ello no estaban relacionadas con la investigación.
Los avances de ayer ponen fin a una semana atípica para el IOR: inició con el anuncio del Papa Francisco, que estaba formando una comisión de investigación acerca del banco para llegar al fondo de los problemas que lo han afectado durante décadas.
Alcanzó su punto máximo el viernes con la detención del monseñor Nunzio Scarano, un contador, por presuntamente pretender contrabandear 20 millones de euros desde Suiza a Italia. Scarano ya era investigado por presunto lavado de dinero en su cuenta en el banco del Vaticano.