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Finanzas Personales

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¿Tu forma de comprar te está causando problemas?

Joan Lanzagorta | Patrimonio

Todos los días hacemos compras: la comida, el transporte, un café de camino a la oficina. A veces incluso nos damos uno que otro gusto. Es tan cotidiano que pocas veces nos detenemos a pensar en eso. Tomamos decisiones de gasto en automático. Por eso, cuando una costumbre de compra empieza a afectar tus finanzas, es difícil notarlo a tiempo.

Por otro lado, cada día es más fácil comprar. Uno lo puede hacer en línea, desde la cama, con la tarjeta guardada en el teléfono. Nos llega una notificación cuando algo que vimos hace tres días bajó de precio y nos ofrecen dividirlo en cómodas mensualidades. La idea es precisamente esa: dar click casi por impulso, sin pensarlo demasiado.

¿Cuántas de tus compras del último mes decidiste de esta manera? Estas preguntas te pueden ayudar a revisar tu forma de comprar. Contéstalas con honestidad: nadie más va a ver tus respuestas. 

Por qué compras

  • ¿Compras algo cuando estás triste, estresado o aburrido, para sentirte mejor?
  • ¿Compras cosas porque las tienen tus amigos, tus compañeros de trabajo o la gente que sigues en redes sociales?
  • ¿Compras más de lo que necesitas para aprovechar una oferta, los meses sin intereses o el envío gratis?

Cómo compras

  • ¿Abres las apps de las tiendas sin buscar nada en particular, solo para ver qué hay?
  • ¿Compras con frecuencia cosas que no tenías planeadas?
  • ¿Sientes que necesitas comprar cada vez más para sentirte igual de satisfecho?
  • ¿Te has propuesto comprar menos y no lo has logrado?

Qué pasa después

  • ¿Tienes en casa cosas que nunca usaste o que todavía tienen la etiqueta?
  • ¿Sueles sentirte culpable después de comprar?
  • ¿Alguien te ha dicho que compras demasiado, o has discutido con alguien por tus compras?

Lo que escondes o prefieres no ver

  • ¿Le escondes a tu pareja o a tu familia alguna compra, algún paquete o algún estado de cuenta?
  • ¿Te pasa que no sabes cuánto debes en total, sumando todas tus tarjetas, tus compras a meses y tus préstamos?
  • ¿Evitas abrir la app del banco para no ver el saldo de tu tarjeta?
  • ¿Te da vergüenza hablar de tus deudas?

Más que responder con un sí o un no, cada pregunta te da la oportunidad de profundizar. Seguramente tendrás algunas respuestas positivas, porque todos hemos comprado algo que estaba en oferta o para consentirnos después de un mal día. Lo importante es que te fijes en qué sección se juntan las respuestas afirmativas y analices los patrones de conducta que hay debajo, para encontrar en qué tienes que trabajar.

Las preguntas de "por qué compras" muestran lo que te empuja a comprar: cómo te sientes, lo que tienen los demás y las ofertas. Son tendencias muy humanas y normales. Pero se pueden volver un riesgo cuando son tu forma habitual de decidir. Si es tu caso, un buen plan de gastos puede ayudarte mucho. En mi página planeatusfinanzas.com tengo una guía gratuita sobre cómo hacerlo.

Las de "cómo compras" muestran si estás perdiendo el control de tus compras. Abrir las apps sin buscar nada, comprar sin haberlo planeado, sentir que tienes que comprar cada vez más para estar satisfecho y no poder reducir lo que compras aunque te lo propongas son rasgos típicos de la compra compulsiva, que es un trastorno reconocido.

Si te reconociste en esas preguntas, sobre todo en la 6 y la 7, vale la pena que lo tomes en serio. Y si sientes que no puedes parar aunque las compras te estén haciendo daño, lo mejor es buscar ayuda con un psicólogo o un psiquiatra. En esos casos, un plan de gastos ayuda, pero no alcanza. A veces comprar es la forma de no enfrentar otra cosa, como la ansiedad, la soledad o un conflicto en casa. Si eso no se atiende, crece, y se le suman las deudas.

Las de "qué pasa después" muestran lo que esas compras te están costando. Lo que compraste y no usas es dinero que pudo servir para otra cosa. La culpa frecuente es una señal de que estás comprando en contra de lo que realmente quieres. Y si ya hubo discusiones, tus compras afectan también a otras personas.

Las del último grupo tienen un gran peso, porque esconder tus compras o no mirar tus deudas te impide corregir todo lo demás. Nadie puede ajustar un gasto que no está dispuesto a ver. Si no sabes cuánto debes, tampoco sabes cuánto te están cobrando de intereses ni cuánto tiempo te va a tomar pagarlo. Y si dices que lo más importante para ti es la tranquilidad de tu familia, pero tienes un estado de cuenta que tu pareja no conoce, ahí hay una contradicción.

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Ejecutivo de alto nivel en seguros y reaseguro con visión estratégica de negocio, alta capacidad de liderazgo, negociación y gerencia. Además es columnista de Finanzas Personales en El Economista, Coach en Finanzas Personales y creador de la página planeatusfinanzas.com

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