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Explicador: ¿Por qué el peso mexicano está perdiendo terreno frente al dólar?
El peso mexicano tocó a inicios de septiembre su mejor nivel desde mayo de 2024, pero desde entonces ha perdido terreno frente al dólar. Te explicamos qué factores están detrás de este cambio de rumbo.
El peso mexicano ha perdido terreno frente al dólar tras alcanzar en septiembre sus mejores niveles en más de dos años.
El peso mexicano perfila una fuerte pérdida frente al dólar en septiembre. A pesar de haber tocado a inicios de mes su mejor nivel desde mayo de 2024, rápidamente ha dejado más de una unidad atrás, desde las 16.85 hasta las 17.9445 unidades por dólar de su cierre de este lunes. La caída impulsó el precio a niveles no vistos desde abril.
La depreciación ha sido rápida y responde a varios factores que actúan al mismo tiempo. Entre los principales están el fortalecimiento del dólar tras el aumento de tasa de la Reserva Federal y la pausa extendida anunciada por Banco de México, que redujo el diferencial de tasas entre ambos países. A esto se suman la incertidumbre por la guerra en Oriente Medio y el aumento de los precios del petróleo.
¿Qué está provocando la caída del peso?
En los mercados, los precios son determinados por la oferta y demanda de un activo y la de su contraparte. Si los inversionistas, empresas y otros participantes aumentan sus tenencias de dólares, venden otras monedas para adquirirlos. Si la demanda supera la oferta al precio actual, el resultado es un encarecimiento, en este caso del dólar.
Entre los factores que más influyen en las decisiones del mercado de divisas están las tasas de interés de los bancos centrales, las expectativas de inflación y crecimiento económico, y el apetito por el riesgo. Todos estos factores han visto ajustes en fechas recientes, debido al momento de alta incertidumbre por la guerra en Oriente Medio.
El conflicto entre Estados Unidos e Irán, que amenaza el comercio por el estrecho de Ormuz, mantiene la atención sobre el suministro global de petróleo, el aumento en sus precios y sus efectos inflacionarios. El movimiento cambiario refleja, por tanto, las decisiones monetarias tomadas como expectativas sobre lo que podría ocurrir después.
¿Debilidad del peso o fortaleza del dólar?
Aunque es una pregunta habitual, la cotización no permite separar ambos fenómenos; sólo podemos observar si una divisa aumenta su precio frente a otra. La manera de obtener una respuesta es observando los movimientos de otros pares. Si la apreciación coincide, puede comprobarse un fortalecimiento generalizado de esa moneda.
Una herramienta muy útil para medir la fuerza de la divisa estadounidense es el Índice Dólar (DXY), que la compara con el euro, el yen japonés, el dólar canadiense, la libra esterlina, la corona sueca y el franco suizo. En septiembre, este índice ha ganado más de 1.7% y hoy se ubica en 101.19 puntos, avanzando frente a la cesta de divisas.
En otras palabras, el fortalecimiento del dólar puede explicar una parte de la caída del peso mexicano, si bien todavía es necesario comparar el movimiento con el que han sufrido otras divisas similares como el real brasileño o el peso colombiano y así determinar si la magnitud de la pérdida para el peso es mayor, similar o incluso menor.
¿Cómo influyen la Fed y Banxico en el tipo de cambio?
Uno de los puntos más interesantes del mercado es que incluso el dinero tiene un precio, y ese es la tasa de interés, que determina cuánto rendimiento ofrece prestar recursos en una moneda. Cuando una tasa de interés sube, como lo hizo la de la Fed este mes, aumenta el atractivo de su deuda frente a otras que siguen estables.
Existe además una estrategia conocida como carry trade, que consiste en financiarse en una divisa con tasa baja para invertir en activos en otra con rendimientos más altos. El alza de la Fed, que situó su tasa en un rango de 3.75% a 4.00%, mientras Banxico mantuvo la suya en 6.50%, redujo el diferencial que apoya el peso mexicano.
¿Qué tienen que ver Irán y el precio del petróleo?
La guerra entre Estados Unidos e Irán ha generado incrementos en los precios del petróleo ante las preocupaciones sobre el suministro global, ya que el estrecho de Ormuz, controlado por Irán, es un paso marítimo clave para el comercio. En este contexto, la inflación ha visto un repunte en Estados Unidos, motivando el alza de la Fed.
Aquí juegan dos factores clave: las expectativas y la aversión al riesgo. Mientras el conflicto se extiende, los operadores esperan más inflación y anticipan alzas de tasa. De acuerdo con FedWatch, de CME, un alza de la Fed en octubre es 70% probable. Además, el riesgo por la guerra eleva la búsqueda de refugio seguro en el dólar.
¿Qué podría hacer que el peso siga cayendo o se recupere?
El peso podría seguir perdiendo terreno si la guerra entre Estados Unidos e Irán se prolonga, mantiene elevados los precios del petróleo y lleva a la Fed a subir más su tasa. Si Banxico la mantiene estable, se reduciría más la diferencia de tasas a favor del peso. A este contexto se suma la incertidumbre sobre la revisión del T-MEC.
Por el contrario, una reducción de las tensiones entre Estados Unidos e Irán y una caída de los precios del petróleo podrían disminuir las presiones sobre el peso, especialmente si modifican las expectativas sobre las próximas decisiones de la Fed. Del mismo modo, los avances en las negociaciones comerciales pueden influir en el comportamiento de la moneda mexicana.