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Piden crudo ligero para mejorar el sistema de refinación de Pemex
Analistas del sector energético mexicano y empresarios coinciden en que el tipo de petróleo que se utiliza en la actualidad daña las refinerías del país.
Cuando las refinerías procesaban 70% de Istmo (ligero) y 30% de Maya (pesado), operaban al 82–86% de su capacidad, pero esa situación se ha revertido y hoy el SNR procesa 580,000 barriles diarios de crudo pesado (promedio enero–agosto de 2026).
Expertos en el Sistema Nacional de Refinación (SNR) de Petróleos Mexicanos (Pemex) y la cúpula empresarial mexicana proponen una estrategia que mejoraría los márgenes operativos del proceso de hidrocarburos en el país: dejar de exportar crudo ligero e incluso importarlo desde Estados Unidos si es necesario, aunque ello provocaría discusiones de carácter político, mientras se sigue perdiendo valor en las refinerías del país.
Y es que el crudo extrapesado (tipo Maya) es la causa principal del deterioro del Sistema Nacional de Refinación y el abandono del mantenimiento lo agrava. Mientras lo mejor se exporte y lo peor se refine, ninguna inversión en refinerías dará los resultados esperados, explicó el investigador Carlos Lugo.
“En conjunto, el SNR opera a 52% de su capacidad, lejos de su equilibrio de 70%, y el margen de operación de 2025 y el primer semestre de 2026 sigue en 34 dólares por barril. Las coquizadoras de Tula y Dos Bocas ya bajaron el combustóleo, pero sin el crudo adecuado repetirán el camino de Madero y Minatitlán: un buen arranque que se diluye en pocos años”, aseguró en su documento titulado “Lo mejor se exporta, lo peor se refina”.
El experto con 45 años de experiencia en el sector mexicano de hidrocarburos explica que cuando las refinerías procesaban 70% de Istmo (ligero) y 30% de Maya (pesado), operaban al 82–86% de su capacidad, pero esa situación se ha revertido y hoy el SNR procesa 580,000 barriles diarios de crudo pesado (promedio enero–agosto de 2026).
Pero el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), José Medina Mora, fue más allá y afirmó que es necesario activar compras de petróleo estadounidense, tanto para reducir el déficit con el vecino del norte, como para mejorar el desempeño de las refinerías del país. “Sí estamos viendo cómo comprarle más productos a Estados Unidos y combustible… Por ejemplo, podríamos comprarle el petróleo que necesita nuestras refinerías, porque es del tipo de petróleo para el cual están diseñadas nuestras refinerías”, sostuvo el dirigente empresarial en conferencia de prensa.
Arturo Carranza, analista del sector energético mexicano, dijo a El Economista que la propuesta de Medina Mora abre una discusión legítima sobre la oportunidad de que México aproveche la complementariedad energética con Estados Unidos como instrumento para fortalecer su posición en la negociación comercial.
“Aunque la compra de crudo a Estados Unidos y su procesamiento en las refinerías mexicanas podría mejorar los rendimientos de refinación, esta posibilidad tiene implicaciones políticas que se antojan difícil de zanjar”, aseguró, “en la administración pasada, la importación de petróleo crudo se entendía como una decisión que debilitó a Pemex. Esa visión, que prevalece en algunos integrantes del partido en el gobierno, justificó conceptos como el ‘rescate energético’, contrario al planteamiento del CCE”.
Por lo tanto, será interesante observar la reacción de las autoridades energéticas en México, sobre todo porque en la Secretaría de Energía hay funcionarios que entienden muy bien las ventajas técnicas de la propuesta del empresariado mexicano y que han mostrado apertura e interés en discutir planteamientos más allá de posturas políticas, aseveró Carranza.