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Estados Unidos incluye a México como país asociado a un riesgo elevado de transbordo ilegal
La Casa Blanca identificó más de 40 países asociados a un riesgo elevado de transbordo ilegal, entre ellos México, Canadá y la Unión Europea, cuantificando este problema en un escenario base de 75,000 millones de dólares anuales.
La Casa Blanca identificó más de 40 países asociados a un riesgo elevado de transbordo ilegal, entre ellos México, Canadá y la Unión Europea, cuantificando este problema en un escenario base de 75,000 millones de dólares anuales.
En un informe difundido este jueves, intitulado "La gran estafa del transbordo", la Casa Blanca indicó que la pérdida de ingresos arancelarios es la consecuencia más evidente del transbordo ilegal.
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Sin embargo, destacó que cuando mercancías vinculadas a China ingresan a Estados Unidos a través de terceros países, no solo eluden el pago de aranceles: también amplían el déficit comercial efectivo, desplazan la producción nacional, reducen el crecimiento del PIB y disminuyen la recaudación fiscal federal asociada.
Bajo el mismo escenario central, el informe estima la pérdida de unos 450,000 empleos, una reducción del Producto Interior Bruto (PIB) anual de entre 113,000 y 150,000 millones de dólares, y una pérdida de ingresos federales asociados de entre 19,000 y 26,000 millones de dólares.
La Administración del presidente Donald Trump no anuncia ninguna nueva medida relacionada con este problema. Más bien, el informe se centra en el diagnóstico. Y concluye que deberá evaluar los datos futuros para determinar si disminuyen los volúmenes de transbordo, las pérdidas por recaudación arancelaria y los costos económicos asociados. De hecho, el informe establece un marco para dicha evaluación continua y para fortalecer la integridad del sistema arancelario de los Estados Unidos.
En particular, la Oficina de Análisis Económico y Comercial (OTEA), que forma parte del Departamento de Comercio, elaboró una estimación más acotada, basada en el nivel de transacción, que aborda una deficiencia clave de la medición a nivel nacional: su incapacidad para contabilizar la nueva producción y el consumo de los mismos bienes en terceros países.
Adaptando y ampliando la metodología desarrollada por Iyoha y utilizando datos aduaneros de Panjiva a nivel de transacción, OTEA clasificó los bienes como transbordados únicamente cuando un producto con código HS8 de coincidencia exacta se importaba desde China y se exportaba a Estados Unidos desde la misma región local y en el mismo trimestre.
Bajo este criterio, OTEA estima que, en 2025, bienes con destino a Estados Unidos por un valor aproximado de 67,000 millones de dólares fueron transbordados desde China a través de los principales centros de tránsito —México, India y Vietnam—, lo que generó una pérdida estimada de 28,000 millones de dólares en ingresos arancelarios.
Para los efectos de este informe, se entiende por “mercancías vinculadas a Chin” aquellos productos que, sin declararse necesariamente como de origen chino al momento de su ingreso, presentan indicios sustanciales de origen económico, control o contenido chino.
Estos indicios pueden incluir insumos o componentes de origen chino, propiedad o financiación china, relaciones con proveedores o fabricantes chinos, etapas de producción realizadas en China, historiales de rutas que pasan por China u otras evidencias de flujos comerciales que sugieran que las mercancías podrían formar parte de un esquema de transbordo ilegal o de alteración del origen declarado vinculado a China.
El Nivel 1 comprende a los “líderes de gran escala diversificada”: países y bloques comerciales que registran grandes volúmenes absolutos de mercancías vinculadas a China, al tiempo que mantienen bases industriales diversificadas y plataformas de exportación de gran envergadura con destino a Estados Unidos.
En estas jurisdicciones, el riesgo de transbordo ilegal se encuentra integrado en flujos comerciales legítimos de gran volumen. El Nivel 1 incluye a Canadá, la Unión Europea, India, Israel, Japón, México, Corea del Sur y Taiwán.
Por otro lado, el Nivel 2 abarca a los “líderes de gran escala con significativa integración económica con China”. Estos países combinan volúmenes considerables de transbordo ilegal con una integración más profunda en cadenas de suministro, fuentes de abastecimiento de insumos, plataformas de fabricación, sistemas logísticos o canales regionales de redireccionamiento vinculados a China. Incluye a Brasil, Indonesia, Malasia, Tailandia, Turquía y Vietnam.
Para convertir las estimaciones de los flujos de transbordo ilegal en cifras de ingresos arancelarios perdidos, se aplicó un diferencial arancelario efectivo. Dicho diferencial equivale al arancel aplicado a China menos el arancel más bajo que realmente se paga cuando las mismas mercancías ingresan a Estados Unidos procedentes de un tercer país facilitador.
Actualmente, los aranceles promedio de Estados Unidos a las exportaciones chinas rondan 50 por ciento.
El informe detalla que el corredor mexicano de Guanajuato-Querétaro constituye un posible punto de tránsito para motores eléctricos, generadores, transformadores y convertidores estáticos (partidas HS 8501-8504), lo que ejerce presión sobre la producción de motores y componentes en Detroit, Grand Rapids e Indianápolis.
Por su parte, el cinturón de semiconductores de Gyeonggi, en Corea del Sur, puede servir de canal para circuitos integrados (partida HS 854239), presionando así la producción de semiconductores en Phoenix, Austin, Portland y San José.
También refiere que en el estudio de Scott sobre el TLCAN, se estimó que el incremento del déficit comercial de bienes de Estados Unidos con México y Canadá entre 1993 y 2013 provocó el desplazamiento de aproximadamente 851,700 empleos estadounidenses. Esto implica que se desplazan cerca de 5,300 empleos por cada aumento de 1,000 millones de dólares en el déficit comercial.