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Electromovilidad en México acelera gracias a una mayor oferta y menores costos
Lorena Ramírez, directora de asuntos públicos de la Electro Movilidad Asociación (EMA) dijo que el mercado mexicano avanza a un ritmo creciente en la colocación de vehículos eléctricos que actualmente representa el 3.5% del total del ventas autos.
La regulación de establecer una distancia mínima de 15 metros entre equipos de carga eléctrica y los dispensadores de gasolina, y el hecho de no incentivar la manufactura de autos verdes en México están frenando el potencial de la electromovilidad en el país, cuyo sector comienza a ser un motor de competitividad económica con el auge de ventas, advirtieron especialistas en la materia.
Lorena Ramírez, directora de asuntos públicos de la Electro Movilidad Asociación (EMA) dijo que el mercado mexicano avanza a un ritmo creciente en la colocación de vehículos eléctricos que actualmente representa el 3.5% del total del ventas autos, sin embargo Brasil alcanzará este año el 10% de su mercado.
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Al participar en la mesa Electromovilidad en México: desafíos y oportunidades para el sector, organizado por MUNDI, la directiva de EMA señaló que el camino hacia la electrificación del parque vehicular nacional enfrenta una encrucijada: mientras el mercado y las empresas privadas avanzan con proyectos de última milla y transporte público, y los consumidores se inclinan por las nuevas tecnologías, la regulación técnica y normativa se mantiene rezagada.
Uno de los obstáculos más críticos identificados es la normativa vigente para la infraestructura de carga. Actualmente, una regulación exige una distancia mínima de 15 metros entre los dispensarios de gasolina y los equipos de carga eléctrica. Esta disposición, difícil de cumplir en estaciones de servicio ubicadas en ciudades densamente pobladas como la Ciudad de México, carece de equivalentes en estándares internacionales, como los de la Unión Europea, donde la seguridad se garantiza sin imponer distancias fijas tan restrictivas.
Germán Carmona, presidente de la Asociación Mexicana de Impulso al Vehículo Eléctrico dijo que la electromovilidad en México ha llegado para quedarse. El éxito de esta transición dependerá de la capacidad del país para armonizar su marco regulatorio, fomentar la inversión en infraestructura y, sobre todo, consolidar una cadena de valor que permita que la tecnología sea accesible y competitiva para todos los sectores.
El consumidor mexicano está respondiendo favorablemente, aseguró, gracias a una mayor oferta —más de 112 modelos eléctricos y 65 híbridos conectables— y a una reducción de costos de adquisición de entre el 35% y 37% entre 2021 y 2024, la adopción crece.
La meta de la industria es ambiciosa: alcanzar un 50% de ventas de vehículos nuevos eléctricos para 2030 y llegar al 100% para 2035.
Para lograrlo, el sector presiona por una actualización de la NOM-163, buscando que sea más estricta y fomente una reducción real de emisiones, en lugar de permitir un cumplimiento laxo, planteó la EMA.