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Dispositivos médicos conectados, sensores y monitoreo remoto, impulsan expansión de tecnología en salud
México destaca como líder latinoamericano en manufactura y exportación de dispositivos médicos; alrededor de 60% de su producción se destina al exterior.
Dispositivos médicos.
El mercado mexicano de dispositivos médicos podría pasar de 8,410 millones de dólares en 2025 a 14,100 millones de dólares en 2035, con una tasa de crecimiento anual compuesta de 5.3% entre 2026 y 2035.
De acuerdo con especialistas del sector, el panorama combina dos oportunidades para México: fortalecer su capacidad manufacturera y exportadora e incorporar tecnologías que permitan ampliar las opciones de atención dentro del país. Para la industria, el reto consiste en traducir ese potencial en soluciones que respondan a las necesidades de hospitales, profesionales de la salud y pacientes.
Entre las tendencias que acompañan esta perspectiva se encuentran los dispositivos médicos conectados, los sensores y los equipos de monitoreo remoto. Estas herramientas permiten recopilar y compartir información para el seguimiento de pacientes fuera del hospital y podrían facilitar la continuidad de la atención en el hogar.
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El desarrollo de estas soluciones abre espacio para productos y servicios orientados al seguimiento de enfermedades crónicas y la atención domiciliaria. Su adopción dependerá también de factores como el costo, la conectividad, la capacitación de los usuarios y su integración con los servicios de salud.
Para Carlos Pérez, director general de NYCE, aprovechar esta oportunidad requiere complementar la fortaleza industrial del país con mayor investigación, desarrollo de proveedores nacionales y transferencia tecnológica, así como favorecer el acceso interno a soluciones innovadoras.
“El crecimiento del mercado representa una oportunidad para que fabricantes e importadores acerquen nuevas tecnologías médicas al país. Para aprovecharla, las empresas deben considerar desde el inicio los requisitos técnicos y sanitarios aplicables a sus dispositivos. La innovación debe avanzar de la mano de la seguridad y la calidad”, señaló.
Desde esta perspectiva, la preparación de la información técnica y la documentación del cumplimiento sanitario forman parte de la estrategia para ingresar al mercado. Incorporar estos elementos desde las primeras etapas permite a las empresas planear el desarrollo y la comercialización de sus productos considerando las exigencias aplicables.
La oportunidad para México consiste en vincular el crecimiento de la industria con las necesidades de atención de su población. La capacidad de desarrollar e incorporar dispositivos que faciliten el diagnóstico y el seguimiento médico será relevante para que la expansión del mercado se traduzca en más opciones para profesionales de la salud y pacientes.
La expansión del mercado de dispositivos médicos abre una pregunta que va más allá de las ventas: ¿cómo garantizar que la innovación se traduzca en una mejor atención? Llevar el diagnóstico y el seguimiento médico del hospital al hogar exige considerar la seguridad de los equipos, la claridad de sus instrucciones y las condiciones en que pacientes y cuidadores los utilizarán.
La experiencia de Estados Unidos ofrece una señal de alerta. Entre los años fiscales 2020 y 2024, la FDA supervisó 3,934 retiros de dispositivos médicos, según la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno de ese país (GAO). El organismo advierte que utilizar dispositivos sujetos a retiro puede provocar lesiones graves e incluso la muerte. La cifra pone de relieve que la llegada de un producto al mercado no cierra el capítulo de su seguridad.
Para México, la oportunidad de crecimiento trae consigo la responsabilidad de fortalecer la evaluación y la vigilancia de estas tecnologías. Revisar la evidencia que respalda su funcionamiento, detectar fallas durante su uso y comunicar los riesgos oportunamente son tareas que deben acompañar la expansión del sector. El avance de la industria también deberá medirse por su capacidad de ofrecer una atención más segura y accesible.
En este esfuerzo participa NYCE, aprobado por COFEPRIS como Unidad de Verificación Sanitaria, mediante la revisión de expedientes técnicos de dispositivos médicos. Su intervención se enmarca en el proceso de evaluación sanitaria, cuya resolución corresponde a la autoridad.
“El crecimiento del mercado debe traducirse en mejores opciones de atención para las personas. Si vamos a llevar más tecnología del hospital al hogar, tenemos que llevar también la evidencia que respalde su funcionamiento, instrucciones claras y vigilancia durante su uso. La seguridad del paciente debe acompañar cada paso de la innovación”, concluyó Carlos Pérez, director general de NYCE.
Cuatro tendencias que transformarán la atención médica:
1. Inteligencia artificial, análisis predictivo y robótica clínica
La inteligencia artificial se integrará cada vez más en equipos de diagnóstico por imagen, sistemas de monitoreo y plataformas de apoyo a la decisión clínica. Estas herramientas podrán analizar grandes volúmenes de información, identificar patrones asociados con enfermedades y señalar áreas de atención con mayor rapidez.
En los quirófanos, la combinación de inteligencia artificial, navegación digital y robótica permitirá realizar procedimientos mínimamente invasivos con mayor precisión, visualización y control. Estas tecnologías podrían reducir tiempos de recuperación y ampliar la capacidad de atención especializada.
2. Dispositivos portátiles, IoMT y monitoreo remoto
Relojes inteligentes, parches, sensores, monitores de electrocardiograma y sistemas de medición continua de glucosa integrarán el llamado Internet de las Cosas Médicas —IoMT, por sus siglas en inglés—. Estos dispositivos recopilan y transmiten información en tiempo real sobre frecuencia cardiaca, presión arterial, saturación de oxígeno, glucosa y frecuencia respiratoria.
La telemedicina y el monitoreo remoto también podrían reducir traslados innecesarios, facilitar el seguimiento de pacientes en comunidades alejadas y contribuir a disminuir reingresos hospitalarios.
3. Impresión 3D, bioimpresión y medicina personalizada
La impresión 3D permitirá fabricar prótesis, modelos anatómicos, instrumentos quirúrgicos e implantes adaptados a las necesidades específicas de cada paciente. La tecnología también puede contribuir a producir dispositivos en menor tiempo y con diseños más precisos. En paralelo, la bioimpresión —todavía en una etapa de investigación y desarrollo— busca crear tejidos funcionales a partir de biotintas y células vivas.
Estas herramientas se relacionan con el avance de la medicina de precisión, que utiliza información clínica, genética y de estilo de vida para diseñar tratamientos más individualizados y reducir el enfoque de “una solución para todos”.
4. Atención domiciliaria y procedimientos mínimamente invasivos
El desarrollo de equipos compactos, inalámbricos y de alta resolución permitirá trasladar algunas capacidades de diagnóstico y seguimiento del hospital al hogar. Sistemas de imagen, monitores y dispositivos de endoscopia portátiles podrían facilitar la atención domiciliaria y el seguimiento posterior a una intervención.
Asimismo, tecnologías como la cirugía robótica, la endoscopia avanzada y la ablación por campo pulsado para determinados trastornos del ritmo cardiaco apuntan a procedimientos más precisos, menos invasivos y con potenciales recuperaciones más rápidas.