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Dinamismo exportador ha impactado poco en el desarrollo: UNCTAD
Una de las causas es el bajo valor agregado en sectores como el del hardware de cómputo, reflexiona el organismo.
El crecimiento de las exportaciones en México no se ha traducido en un pleno desarrollo para el país, afirmó la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD).
En una primera premisa, expuso que la diversificada base manufacturera de México y su profunda integración en las redes de producción de América del Norte han generado un sólido crecimiento de las exportaciones.
“Sin embargo, estos avances no se traducen plenamente en desarrollo: la escasa transferencia tecnológica y los cuellos de botella internos —principalmente la baja inversión en capital tangible e intangible— siguen limitando la consecución de los objetivos a largo plazo”, agregó.
Luego concluyó: “La lección es que el comercio exterior y las redes de producción solo funcionan cuando se acompañan de políticas internas orientadas a la modernización tecnológica, la creación de valor nacional y la formación de capital de amplio alcance”.
En su Informe sobre Comercio y Desarrollo 2026, México formó parte de uno de tres casos de estudio, junto con la República Democrática del Congo y Malasia, en los que se muestra cómo la competencia geoeconómica condiciona las posibilidades de ascenso en las cadenas de valor.
México ilustra una vía de ascenso que pasa por una participación más profunda en las cadenas regionales de valor. La proximidad geográfica y una arquitectura comercial regional preferencial han consolidado al país como un nodo indispensable en los sistemas de producción de América del Norte. Particularmente, está profundamente integrado en redes manufactureras transfronterizas, especialmente en los sectores automotriz, electrónico y agroindustrial.
Sin embargo, la UNCTAD indicó que el rápido crecimiento de las exportaciones no se ha traducido en una creación de valor interno proporcional. Los sectores de las TIC y la electrónica siguen dependiendo de componentes intermedios importados, con una de las mayores intensidades de importación de insumos intermedios (85.3%) dentro de la manufactura. Además, el valor añadido extranjero representa 70.7% del valor bruto de estas exportaciones, lo que pone de relieve que el desempeño comercial sigue impulsándose por el contenido importado y no por los vínculos industriales locales.
El sector automotor refleja esta misma tensión entre una creciente integración transfronteriza y una persistente vulnerabilidad externa. México ha consolidado su posición como plataforma de ensamblaje vinculada al mercado norteamericano, y Estados Unidos absorbió cerca de 80% de las exportaciones mexicanas de vehículos ligeros en 2024.
A medida que la producción automotriz mundial se reorganiza en torno a los vehículos eléctricos, el ecosistema industrial consolidado de México ofrece una base ventajosa para atraer nuevas actividades manufactureras. No obstante, la UNCTAD enfatizó que el crecimiento de las exportaciones brutas no equivale a la creación de valor interno, mientras que la elevada concentración del mercado deja a la economía mexicana expuesta a perturbaciones geoeconómicas.