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Crece presión en EU contra aranceles a Canadá
En el sector privado también hay preocupación creciente por las posibles afectaciones al proceso de formación de precios y al crecimiento económico.
Tras el colapso de las conversaciones que evitarían la imposición de nuevos aranceles a productos canadienses en Estados Unidos este fin de semana, diversos líderes políticos y empresariales de este país emitieron duras advertencias sobre los impactos de las nuevas tasas aplicadas por el presidente estadounidense Donald Trump.
En el espectro republicano, Susan Collins, senadora por Maine, advirtió que la inestabilidad en las negociaciones comerciales generará dificultades financieras para los negocios y los consumidores locales.
“Aumentarán los costos para las familias de Maine, ya que la mayoría de las empresas no tendrán otra opción que transferir los aranceles a sus clientes a través de precios más altos”, refirió.
Mike Pence, vicepresidente de Estados Unidos durante el primer mandato de Trump, manifestó su preocupación por el momento económico en el que se desata este conflicto. “Lo último que necesitamos en este momento, mientras nuestra economía se está recuperando, es una guerra comercial con Canadá”.
Del lado demócrata, Gretchen Whitmer, gobernadora de Michigan, dijo que las medidas representan un golpe directo al bolsillo de los ciudadanos y describió los aranceles como un “aumento de impuestos para las familias y empresas de Michigan al elevar los precios en la tienda de comestibles y en la bomba de gasolina”.
En el mismo sentido, la gobernadora de Virginia Abigail Spanberger explicó la rapidez con la que se sentirá el impacto adverso en la economía de su estado, indicando que, “en cuestión de días” las tarifas, “perjudicarán a las familias, agricultores, productores, silvicultores y empresas de Virginia”.
En el ámbito de la iniciativa privada, Neil Herrington, vicepresidente senior del departamento para las Américas de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, exigió que ambas partes retomen las conversaciones para evitar una escalada perjudicial.
“La alternativa es un ciclo de aranceles en aumento que elevará los costos e impedirá el crecimiento económico”, aseveró.
Joshua Bolten, director ejecutivo del Business Roundtable, advirtió sobre las distorsiones estructurales que sufrirá la economía debido a los gravámenes y las respuestas arancelarias. “Nuevos aranceles y las represalias corren el riesgo de aumentar los costos para las empresas y familias estadounidenses, alterando las cadenas de suministro vitales y tensando la importante relación económica entre Estados Unidos y Canadá”.
De nuevo en el terreno político, el gobernador demócrata de California Gavin Newsom cuestionó duramente la dirección de la política exterior estadounidense a través de una publicación en X.
“Nuestro aliado más cercano. Nuestro socio comercial crítico. Y Trump está golpeando a Canadá con aranceles del 50%. ¿Qué carajo estamos haciendo?”.
En el frente financiero también hubo críticas. Neel Kashkari, presidente del Banco de la Reserva Federal de Minneapolis, advirtió sobre las repercusiones a largo plazo en la inflación de los Estados Unidos: “mientras más tiempo haya un toma y daca en el frente comercial... el impacto en la inflación terminará extendiéndose y retrasándose”.