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Plantearán panorama laboral al gobierno de Estados Unidos; mujeres se organizan para ganar espacios sindicales
Arrancó el primer encuentro de mujeres sindicalistas de sectores como: minería, automotriz, confección de ropa, trabajadoras del hogar, jornaleras agrícolas y repartidoras por aplicación, quienes además, trabajarán en una agenda común para avanzar en las problemáticas que enfrentan en cada sector y que será el que presenten al gobierno de Estados Unidos,
Foto EE: Pilar Martinez.
Arrancó el primer encuentro de mujeres sindicalistas de sectores como: minería, automotriz, confección de ropa, trabajadoras del hogar, jornaleras agrícolas y repartidoras por aplicación, quienes además, trabajarán en una agenda común para avanzar en las problemáticas que enfrentan en cada sector y que será el que presenten al gobierno de Estados Unidos, con quien se reunirán este martes.
Elizabeth Calvillo del Solidarity Center México, oficina de cooperación internacional que promueve derechos laborales, explicó que hay 29 organizaciones de los estados de Coahuila, Puebla, Guanajuato, San Luis Potosí, Baja California, Querétaro y Ciudad de México; quienes trabajarán en una agenda común que permita avanzar en la paridad de género, pero también atender aspectos como la falta de seguridad social, salarios dignos, contratos y que haya garantías en la libertad sindical.
En la actualidad, dijo, en México, “las brechas de género son un problema sin resolver que agudiza la desigualdad y la injusticia social”, y pese a que el artículo 358, en su numeral dos, de la Ley Federal de Trabajo (LFT), señala que los procedimientos de elección de las directivas sindicales se deberán ajustar a reglas democráticas y de igualdad de género, en la realidad todavía no se alcanza la paridad.
Imelda Jiménez, representante del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros Metalúrgicos y Similares De La República Mexicana, contó que, tras 86 años de lucha sindical, por primera vez, en su organización, llegó al Comité Nacional la primera mujer, Karla Álvarez Medina, a encabezar la cartera de seguridad e higiene. “No es fácil ser líder sindical, pero no es imposible”.
En su turno, Norma Palacios, secretaria general colegiada del Sindicato Nacional de Trabajadores y Trabajadoras del Hogar (SINACTRAHO), señaló hay un alto riesgo de que se quede en “letra muerta” el dictamen aprobado por el Senado de la República, en el cual se reforman y adicionan artículos de la Ley de Seguro Social con lo que respecta a las trabajadoras del hogar.
“El dictamen no garantiza que nosotras, como trabajadoras del hogar podamos contar con las mismas condiciones aplicables al resto de los trabajadores para el ejercicio y disfrute del derecho fundamental a la seguridad social”, sostuvo.
Añadió que “queremos contar con la seguridad social por el mes completo, pero para eso se nos está condicionando que contemos con un salario mensual declarado que deba superar el valor del salario base de cotización, mínimo, integrado, y elevado al mes de la zona geográfica que corresponda”, explicó. Ese es un requisito, denunció, que la ley no exige al resto de las personas trabajadoras, por lo que resulta discriminatorio.
Visibilizar a las repartidoras y jornaleras
Paola Ángel, representante del colectivo Ni una repartidora menos, detalló que las repartidoras de comida por aplicación son una población vulnerable, debido a que son víctimas de asaltos, extorsiones, intimidaciones, acoso e intentos de violación.
Abilina Ramírez, representante del Sindicato Independiente Nacional Democrático de Jornaleros y Jornaleras Agrícolas (SINDJA), afirmó, sin cortapisas, que los trabajadores del campo son el sector más vulnerable de la economía. “Somos la gente de la que menos se habla y la que menos tiene”, dijo.
Denunció que los empleadores evaden su responsabilidad, debido a que los jornaleros y jornaleras, entre 5 y 7 millones en todo el país, no cuentan con seguridad social. No obstante, se mostró optimista de cara al futuro de la organización gremial: “Juntas hacemos más”.
Por último, Gonzala Ruana, en representación de Mujeres Unidas en Defensa de las Jornaleras e Indígenas (MUDJI), invitó a los patrones, específicamente a los de Valle de San Quintín, Baja California, a abrir el diálogo y a hacer reuniones para encontrar soluciones a diversos problemas, como salario injusto, despido injustificado y acoso sexual y laboral.