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El síndrome de la tiara: el obstáculo silencioso que frena el crecimiento de las mujeres líderes
Pensar que el trabajo habla por sí solo puede convertirse en un freno para llegar a puestos de alta dirección, por ello es necesario desarrollar habilidades de influencia, construir relaciones y comunicar el impacto del trabajo.
síndrome de la tiara
Creer que el talento y los resultados serán suficientes para alcanzar un ascenso es uno de los errores más comunes en el desarrollo profesional, esta idea es conocida como el síndrome de la tiara y lleva a muchas mujeres a esperar que alguien reconozca su trabajo sin hacerlo visible, lo que termina limitando sus oportunidades de crecimiento.
Nora Taboada, fundadora de AFE Liderazgo Consciente, explica que este fenómeno parte de una creencia arraigada de pensar que, en algún momento, una persona descubrirá su talento y le ofrecerá un ascenso.
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"El síndrome de la tiara es creer que algún día alguien descubrirá mi talento y que mis resultados hablarán por sí solos. Es como la princesa que espera que llegue el príncipe corporativo a rescatarla de la torre", explica.
Sin embargo, el crecimiento profesional depende de mucho más que el desempeño técnico. La especialista retoma el modelo del consultor Harvey J. Coleman, quien sostiene que los resultados representan apenas el 10% del éxito profesional, el otro 30% corresponde a la imagen profesional, es decir, lo que colegas y líderes dicen de una persona cuando no está presente, mientras que el 60% restante está relacionado con la exposición y la visibilidad dentro de la organización.
El secreto del éxito es gestionar las habilidades técnicas a la par de las habilidades de influencia y de las habilidades relacionales", señala Taboada.
Los resultados necesitan traducirse en impacto
Uno de los principales errores es asumir que trabajar más o entregar mejores resultados garantiza un ascenso. Para Nora Taboada, el verdadero reto consiste en comunicar cómo ese trabajo genera valor para la organización.
No basta con informar que un proyecto concluyó con éxito, es necesario explicar el impacto que tuvo en indicadores relevantes para la empresa, como reducción de costos, ahorro de tiempo, incremento de ventas o mejoras en la productividad.
Por ejemplo, en lugar de decir que se optimizó un proceso de inventarios, se recomienda explicar que esa mejora redujo en una hora la operación y disminuyó los costos en 7% por ciento.
La especialista dice que a menudo escucha a empleados decir “no valoran mi trabajo”, pero muchas veces el problema es que no se traduce ese trabajo en impacto para el negocio, comenta.
También aconseja estructurar las presentaciones de forma más ejecutiva, por ejemplo en reuniones con directivos, donde el tiempo suele ser limitado, conviene comenzar con las conclusiones y los resultados más relevantes antes de explicar el contexto.
Si es breve y bueno, es doblemente bueno", resume.
La visibilidad también se construye
Otro error frecuente es pensar que ganar visibilidad significa participar en cualquier proyecto o levantar la mano en todas las reuniones.
Para Nora Taboada, la exposición debe ser estratégica, por ello recomienda elegir iniciativas alineadas con las prioridades del área, los indicadores clave del negocio y los objetivos de la organización, ya que son esos proyectos los que aumentan la probabilidad de ser considerados para nuevas responsabilidades.
Antes de aceptar una tarea adicional, sugiere preguntarse si realmente acerca al siguiente paso profesional o solo incrementa la carga de trabajo.
No se trata de sobrecargarte, se trata de pensar cuál es tu siguiente movimiento de carrera y qué proyectos realmente te acercan a él", explica.
Cómo identificar el síndrome de la tiara
La especialista señala que este patrón suele manifestarse de distintas formas, entre las más comunes están evitar negociar un ascenso o un aumento salarial, sentirse incómoda al recibir reconocimiento, minimizar los propios logros o asumir que trabajar más horas será suficiente para ser promovida.
También aparece cuando las personas esperan que alguien identifique su potencial sin expresar sus aspiraciones profesionales o sin preguntar qué competencias necesitan desarrollar para acceder al siguiente nivel.