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Shadow AI, cuando la Inteligencia Artificial aumenta el trabajo en tu negocio en lugar de reducirlo
La adopción de Inteligencia Artificial plantea dos retos para los emprendedores; proteger los datos de sus clientes y evitar que la eficiencia se traduzca en más horas de trabajo.
La IA puede agilizar procesos, pero su uso sin controles y la acumulación de nuevas tareas pueden afectar la seguridad de los datos y la productividad de los negocios.
La Inteligencia Artificial ya forma parte de los negocios, pero ¿realmente te está ahorrando tiempo o aumentando tu carga de trabajo?, ¿Sabes si la información de tus clientes está protegida? Si te identificas con alguna de estas situaciones, podrías estar frente a dos fenómenos la sombra de la IA o también llamada Shadow AI, que ocurre cuando se utilizan herramientas sin reglas ni autorización, y la intensificación del trabajo, cuando el tiempo ahorrado se convierte en más tareas.
La Shadow AI es el uso de herramientas de Inteligencia Artificial dentro de una empresa sin que exista una decisión formal sobre su implementación o una política para utilizarlas, explicó Catalina Irurita, fundadora y CEO de Be-cGi Consulting, durante la Cumbre Emprendedora 2026, organizada por la Asociación de Emprendedores de México (Asem).
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Para ilustrar el riesgo, la especialista planteó el caso de Laura, una emprendedora ficticia que necesita enviar una promoción a sus 400 clientes. Para agilizar la tarea, abre ChatGPT desde su cuenta personal y carga una hoja de cálculo con nombres, correos electrónicos, teléfonos y montos de compra. Después, pide a la herramienta que redacte un mensaje personalizado para cada cliente, con su descuento correspondiente.
En dos minutos tiene los correos listos y ahorra horas de administración; sin embargo, si otros empleados repiten la práctica sin lineamientos, la empresa puede perder el control sobre la información que comparte con estas plataformas.
El concepto retoma el término shadow IT, utilizado para describir el uso de herramientas tecnológicas en el trabajo sin conocimiento o autorización del área de sistemas, por ejemplo, mediante cuentas personales y versiones gratuitas de aplicaciones.
De acuerdo con datos de Google, 44% de los profesionales mexicanos utiliza herramientas personales de Inteligencia Artificial para trabajar y más de la mitad no percibe un riesgo o considera que es bajo.
El problema no es utilizar la IA, sino compartir información sensible sin evaluar cómo se manejará. Los datos de clientes, ventas y hábitos de compra pueden quedar expuestos; además, las empresas tienen obligaciones legales en materia de protección de datos personales.
La solución no consiste en dejar de usar estas herramientas, sino en establecer reglas y evitar que se introduzcan datos confidenciales. En lugar de cargar una lista de clientes, por ejemplo, el emprendedor puede solicitar un borrador para una clienta frecuente y añadir después, de forma manual, su nombre y el descuento correspondiente.
Escríbele a mi clienta de la panadería que nos compró mucho el año pasado. La IA hace el borrador y el dato sensible lo pone ella”.
La IA también puede aumentar la carga laboral
Otro riesgo del uso de la Inteligencia Artificial es el aumento del trabajo, que se presenta cuando una tarea se realiza más rápido gracias a la tecnología, pero el tiempo ahorrado se ocupa en nuevos pendientes, proyectos o clientes.
La intensificación es lo que pasa cuando haces una tarea más rápido y el tiempo que ahorras no se libera, se vuelve a llenar con más tareas, más proyectos, más horas. Tu productividad sube y tu carga sube al mismo tiempo”, explicó Catalina Irurita.
Este fenómeno se relaciona con la paradoja de Jevons, que es cuando una mejora en la eficiencia puede incrementar el consumo de un recurso en lugar de reducirlo. Aplicado en el emprendimiento, si la IA permite responder 50 correos en menos tiempo, esa capacidad puede convertirse en la nueva expectativa, en lugar de liberar horas de la jornada.
Cómo aprovechar la IA sin trabajar más
Para saber si la Inteligencia Artificial realmente mejora la productividad, la especialista recomienda que te preguntes qué dejaste de hacer gracias a la IA; no qué hiciste más rápido. Si la respuesta es nada, no se ganó tiempo, se ganó mucha más carga laboral.
Si todo lo que la idea de acelerar lo absorbe Laura, su empresa no creció, creció su carga laboral. Un negocio cuya capacidad depende de cuántas horas aguanta su dueña, no escala, no se puede vender y se detiene el día que Laura se enferma”.
Una medida práctica consiste en establecer que cada tarea automatizada o acelerada por la IA permita eliminar otra actividad, en lugar de sumar trabajo. El tiempo liberado puede destinarse a tareas que requieren criterio humano, como fortalecer relaciones con clientes, vender y tomar decisiones.
También es necesario revisar los resultados generados por estas herramientas. La IA puede producir información incorrecta o inventar citas, datos y referencias, por lo que sus respuestas deben verificarse antes de utilizarlas o publicarlas.
Para los emprendedores, el reto no es incorporar Inteligencia Artificial por sí misma, sino establecer reglas para proteger la información, definir qué procesos deben mejorar y asegurarse de que el tiempo ahorrado se traduzca en una mejor operación, no en una carga laboral mayor.