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Cetes muestran margen para ajustes en tasa de Banxico
La demanda por los instrumentos fue particularmente elevada en los Cetes a 91 días.
La curva de los Certificados de la Tesorería (Cetes) muestra que el mercado considera que aún hay espacio para que Banco de México recorte la tasa en el corto plazo, advirtió Humberto Calzada, economista en jefe para América Latina de la consultoría Rankia.
Pero no está descontando un ciclo agresivo de recortes hacia adelante, comentó.
Entrevistado por El Economista, tras conocer los resultados de la subasta de valores gubernamentales número 38 del año, dijo que la curva funciona como una especie de termómetro de las expectativas del mercado, pero no necesariamente como una predicción exacta de lo que hará Banxico.
De acuerdo con los resultados de la subasta, el Cete a 28 días se ubicó en 6.15%, una tasa inferior a la de referencia del Banco de México que es de 6.50 por ciento. Y los rendimientos aumentan conforme se amplía el plazo, de manera que quedaron en 6.59% para los Cetes a 91 días; 6.91% al plazo de 175 días y 7.24% para los Cetes a 363 días.
Esta configuración implica una diferencia de 109 puntos base entre el insrumento de menor plazo y el de un año.
“El mercado exige una mayor compensación conforme nos alejamos en el horizonte, principalmente por inflación, tasas internacionales y primas de riesgo”, refirió.
Según los resultados de la subasta, los Cetes a 679 días tienen un rendimiento de 8.01 por ciento.
Compensación conforme al riesgo
La demanda por los instrumentos fue particularmente elevada en los Cetes a 91 días, donde los inversionistas solicitaron títulos por 27,985 millones de pesos, frente a una colocación de 7,000 millones de pesos.
Para los títulos a 28 días, se solicitaron 15,058 millones de pesos que representó 2.5 veces del monto colcado, de 6,000 millones.
En el plazo de 679 días, los inversionstas solicitaron 47,848 millones de pesos, y se asignaron 18,000 millones con un rendimiento de 8.01% superior a 7.94% registrado en la subasta previa.
De acuerdo con Calzada, el incremento de los rendimientos conforme aumenta el plazo no debe interpretarse automáticamente como un señal de desconfianza en las acciones de política monetaria para llevar la inflación al objetivo ni en los esfuerzos para lograr la consolidación de las finanzas públicas.
“Cuando un inversionista presta dinero a un año enfrenta más riesgo de inflación, movimientos en el tipo de cambio, cambios en las tasas internacionales y variaciones en la propia política monetaria que cuando invierte solamente a 28 días”, señaló.
Las condiciones financieras internacionales también tienen un peso relevante. “Si suben los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense, los activos mexicanos tienen que ofrecer una prima suficientemente atractiva para compensar el riesgo adicional de invertir en pesos”.
Humberto Calzada dijo que Banxico no sigue mecánicamente a la Reserva Federal, aunque tampoco pueda ignorar las condiciones financieras de Estados Unidos.
Para determinar si el mercado realmente está anticipando un nuevo ciclo de alzas de Banxico, añadió, sería necesario observar señales adicionales en instrumentos más vinculados con las expectativas de política monetaria, como la curva de TIIE y los swaps, así como un deterioro en las expectativas de inflación.