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Ahorro interno amortigua venta de deuda por foráneos; limita inversión productiva
El porcentaje de títulos de deuda local en manos de foráneos pasó de 28% del total en diciembre del 2019 a 11.5% a mitad de septiembre
Los recursos de las afores, fondos de inversión, aseguradoras y bancos son suficientes para cubrir las necesidades actuales de financiamiento.
La proporción de títulos de deuda mexicana en manos de extranjeros pasó de 28% del total en diciembre del 2019 a 11.5% a mediados de septiembre de este año, estimó el economista senior del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, por su sigla en inglés), Jonathan Fortun.
Esta desinversión no ha resultado desestabilizadora porque se ha presentado una rotación de la tenencia de títulos mexicanos hacia fondos de inversión, afores, tesorerías y asset managers, explicó hace unos días Arianne Ortiz Bollin, directora de análisis soberano para América Latina en Moody´s.
Con ella coincidió el director de Moody´s para México, Carlos Díaz de la Garza, quien aclaró que “México no tiene escasez de ahorro interno sino escasez de mecanismos capaces de transformar de forma eficiente estos recursos en inversión productiva”.
Esta mayor disponibilidad de ahorro interno también ha permitido que los inversionistas institucionales mexicanos tengan una mayor capacidad para absorber deuda gubernamental, explicó Andrés Moreno, director ejecutivo de inversiones en Afore SURA.
Se enfrenta coyuntura particular
Sin embargo, aclaró que esta capacidad de financiamiento interno ocurre en una coyuntura particular y no necesariamente refleja un equilibrio macroeconómico saludable.
“Hoy estamos frente a una coyuntura particular que nos da una ventaja de no requerir financiamiento externo para cubrir nuestras necesidades de financiamiento del sector público y privado”, explicó.
De hecho Fortun advirtió que el cambio de tenedores hacia inversionistas locales reduce una fuente de financiamiento externa que podría funcionar como red de seguridad si México enfrentara un episodio de estrés.
“Si las cosas salen mal con el peso o con el T-MEC y los tenedores locales se ven obligados a vender, ya no existe esa red de seguridad que antes podían proveer los extranjeros. Es una de nuestras preocupaciones, aunque no es la de mayor probabilidad”, dijo el directivo del IIF.
Invertir para el futuro
Información del Banco de México muestra que las Siefores mantenían 4.88 billones de pesos en valores gubernamentales, de los que 1.42 billones corresponden a Bonos M y 2.82 billones a Udibonos.
El reto, añadió Moreno, es que una mayor capacidad de ahorro interno no se traduzca únicamente en una mayor absorción de deuda gubernamental, sino que también permita canalizar recursos hacia el financiamiento del sector privado y la inversión productiva.
De acuerdo con el experto de SURA, las afores tienen obligaciones de largo plazo, como las pensiones futuras, por lo que pueden invertir en instrumentos de mayor duración.
Sin embargo, el especialista advirtió que esta mayor capacidad de absorción de deuda gubernamental también plantea un reto: evitar que el ahorro de largo plazo se concentre cada vez más en financiar al gobierno y desplace recursos que podrían dirigirse al sector privado.
Este fenómeno, conocido como crowding out o desplazamiento del financiamiento privado, ocurre cuando una mayor demanda de recursos por parte del gobierno reduce el espacio disponible para financiar a empresas y proyectos de inversión.
La directora del Consejo Mexicano de Negocios (CMN), Ana María Aguilar, había explicado que México cuenta actualmente con un nivel de ahorro interno elevado y que, ante la menor necesidad de financiamiento externo, los recursos de las afores, fondos de inversión, aseguradoras y bancos son suficientes para cubrir las necesidades actuales.
Pero esta fortaleza también está relacionada con la debilidad de la inversión. “Si estuviéramos creciendo mucho más y la inversión como tal estuviera creciendo, quizá estaríamos en otras circunstancias”, finalizó.
Según Inegi, durante el segundo trimestre del 2026 el ahorro bruto alcanzó 7.48 billones de pesos, equivalentes a 19.9% del PIB. El ahorro generado dentro de la economía fue mayor, 21.6% del PIB, mientras que la contribución del resto del mundo fue de -1.7 por ciento.
El dato confirma que existe una base importante de recursos internos, pero no demuestra que esos recursos sean ilimitados ni que estén llegando necesariamente a los usos de mayor productividad.
El caso más evidente son las pensiones. Al cierre de agosto, los activos netos administrados por las Siefores superaron los 9 billones de pesos y 51.7% de su cartera estaba invertido en valores gubernamentales.