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Pasaporte, precio y desconfianza, el tridente que aleja al futbolista mexicano de Europa

Sólo dos jugadores nacionales saltaron de la Liga MX al Viejo Continente en el verano 2026. El Mundial no fue antídoto para las barreras históricas de estas transferencias.

Erik Lira, cuya transferencia de Cruz Azul a Mónaco se cayó en el último día del mercado.AFP

El peor tridente que enfrenta el futbolista mexicano en su sueño por jugar en Europa no está sobre la cancha. Lo conforman los siguientes conceptos: pasaporte, precio y desconfianza.

Pasaporte, porque los clubes del Viejo Continente buscan mayoritariamente a futbolistas que cuenten con alguna nacionalidad de la Unión Europea. Es el caso de Santiago Giménez, que representa a México pero posee documentación italiana.

Esto se debe a que las ligas europeas tienen límite de entre tres y cinco jugadores extracomunitarios por club, es decir, con pasaporte fuera de su continente.

El precio, por otra parte, se refiere a las altas cantidades que demandan los clubes de la Liga MX cuando intentan negociar a sus futbolistas a Europa.

Si bien han destacado casos en los que los directivos reducen sus pretensiones con tal de cumplir el sueño de sus jugadores, esta situación no es la constante.

Y finalmente desconfianza, que proviene de las dudas que sigue generando un futbolista mexicano a diferencia de los que llegan de regiones como Sudamérica y África, que tienen décadas de aprobación en cuanto a adaptación y rendimiento en el Viejo Continente.

Este tridente se manifestó en el mercado del verano 2026, en el que sólo dos mexicanos saltaron de la Liga MX a Europa: Armando Hormiga González, de Chivas a Olympiacos (Grecia), y Patricio Salas, de América a Famalicao (Portugal).

Luego está el caso de Erik Lira, cuya transferencia de Cruz Azul a Mónaco se cayó en el último día del mercado.

El destacado contención de la Selección Mexicana en el Mundial 2026 había superado precio y desconfianza. Ya existía arreglo económico con la Máquina y el equipo de la liga francesa lo quería, como constataron las palabras de su director general, Thiago Scuro.

El obstáculo fue el pasaporte, pues no se liberó la plaza extracomunitaria que supondría la venta del estadounidense Folarin Balogun al Everton de Inglaterra.

Visión desde fuera

“En Francia, por ejemplo, hay una tradición desde hace muchos años con futbolistas de Camerún, Senegal o Marruecos porque fueron colonias francesas y se contratan más futbolistas de esos países. Por lo mismo, en Francia no hubo muchos mexicanos, pero tampoco en Italia o Alemania”, opina para El Economista, Florent Torchut, periodista de France Football.

“Con la globalización es cada vez más difícil hacerse un hueco y futbolistas como los brasileños, argentinos o de África tienen más llegada por inercia, porque ellos vienen a Europa desde hace más de 50 años, entonces, son mercados que ya están acostumbrados a trabajar aquí”, recalca Torchut, de origen francés.

En efecto, sólo tres mexicanos han jugado en la Ligue One: Rafael Márquez, Guillermo Ochoa y Eugenio Pizzuto, aunque este último lo hizo de manera escasa por lesiones.

“Hay muchísimas cosas (por las que México no avanza en exportar futbolistas a Europa). El precio es una muy importante, además, que a los últimos mexicanos que han salido tampoco les ha ido del todo bien. De hecho, ahora están regresando más de los que están llegando”, añade para este diario, Daniel Reyes Villaseñor, corresponsal de Claro Sports en Países Bajos.

“Hay mercados que son más atractivos para los directores deportivos de equipos europeos. Saben que son jugadores más confiables, que no hay tanto problema en la adaptación y en cambio si van a México por una figura les van a pedir mucho dinero y no tienen certeza de que vaya a rendir del todo bien”.

El verano 2026 lo ejemplifica. Mientras dos mexicanos saltaron de la Liga MX a Europa, tres regresaron: Orbelín Pineda, de Grecia a Monterrey; Jorge Sánchez, de Grecia a Atlas; y César Chino Huerta, de Bélgica a Pumas.

Mundial sin efecto

Las expectativas de migración aumentaron este verano tras el papel de la Selección Mexicana en la Copa del Mundo, alcanzando el noveno lugar con balance de cuatro victorias y una derrota.

Surgieron rumores sobre Erik Lira, Raúl Rangel, Roberto Alvarado, Brian Gutiérrez y otros jugadores, pero el único mundialista que emigró fue Hormiga González y no lo hizo al llamado Big Five (Inglaterra, España, Italia, Alemania o Francia).

“Después del Mundial que sólo haya salido Hormiga directamente de la Liga MX a Europa nos deja muy mal parados”, agrega Daniel Reyes.

“Lo que nos brincó fue lo de Patricio Salas, que se va al Famalicao (a préstamo por un año), pero en términos generales, creo que fue un mercado muy malo. El gran ejemplo es Erik Lira, quien fue uno de los mejores jugadores de México en el Mundial y se quedó sin absolutamente nada”.

Si bien hay mexicanos que ahora mismo están tratando de dejar un legado a largo plazo en Europa, como Raúl Jiménez, Johan Vásquez, Edson Álvarez, Santiago Giménez o Mateo Chávez, aún no llegan a un nivel de certeza absoluta para nuevos prospectos.

“Todo mundo se acuerda de Chicharito, Hugo Sánchez, Guillermo Ochoa y Rafa Márquez, que fueron clave en sus equipos, pero más allá de estos casos particulares la verdad es que no hubo tantos mexicanos que triunfaron”, menciona Florent Torchut.

“Después hay otros que están dos o tres escalones debajo y eso hace que no haya todavía esa tradición de mexicanos en Europa. Por lo menos no se puede comparar con Argentina, Uruguay o Brasil y poco a poco tendrán que imponerse como jugadores de primer nivel”.

El periodista francés enfatiza: “Creo que el futbolista mexicano no está visto en Europa al mismo nivel que el argentino o brasileño por tradición, porque ellos han ganado Copas América o Mundiales. Tienen mucho mercado, al contrario del mexicano, que es considerado bueno pero en un nivel por debajo y que, sobre todo, está acostumbrado a jugar más en su propia liga. Es algo común que se cree, por lo menos, en Europa”.

Todavía hay algunas ligas europeas con mercado abierto, como Grecia y Portugal, pero el hecho es que, hasta el cierre del Big Five, sólo tres mexicanos tienen posibilidades de jugar Champions League en la temporada 2026-27: Santiago Giménez con Porto, Obed Vargas con Atlético de Madrid y Álvaro Fidalgo con Betis.

De ellos, Giménez es el único que nació en la Liga MX.

rrg

Coeditor de deportes de El Economista. Periodista desde 2012, egresado de la Licenciatura en Comunicación por la Universidad Autónoma de Chiapas y de la Maestría en Comunicación Deportiva por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Deporte contado a través de números, cultura, política y pasión.

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