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Receta de Xec: La ensalada de frutas con chile que se prepara para el Día de Muertos en Yucatán
Jícama, mandarina, naranja y toronja se mezclan con chile y cilantro en esta preparación tradicional del Hanal Pixán. Su nombre proviene del maya y significa “revuelto”.
Entre los mucbipollos, los tamales y el atole que se preparan para recibir a los muertos en Yucatán, hay una ofrenda que no necesita fuego ni largas horas de preparación. Basta pelar unas mandarinas, cortar jícama, añadir naranja, toronja y chile para tener un Xec, la ensalada de frutas que también ocupa un lugar en los altares del Hanal Pixán.
Su nombre proviene del maya y significa “revuelto” o “mezclado”. La palabra describe su preparación: frutas dulces y ácidas, trozos crujientes de jícama, cilantro, sal y chile se combinan en un plato que también se consume como botana.
Durante los últimos días de octubre, esta mezcla adquiere otro significado. El xec se convierte en una ofrenda para las ánimas, dentro de una tradición en la que los alimentos mantienen el vínculo entre los vivos y quienes han muerto.
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La ensalada que acompaña a las ánimas
En Yucatán, el Día de Muertos se celebra mediante el Hanal Pixán, expresión maya que significa comida de las ánimas. Del 31 de octubre al 2 de noviembre, las familias preparan altares con fotografías, velas, flores, agua y alimentos destinados a sus difuntos.
El 31 de octubre está dedicado a los niños fallecidos; el 1 de noviembre, a los adultos, y el 2 de noviembre se realizan rezos por las ánimas.
Entre las preparaciones tradicionales aparecen el mucbipollo —un gran tamal que suele cocinarse bajo tierra—, los tamales de espelón, el atole y los dulces regionales.
Receta de xec: la ensalada de frutas con chile que se prepara para el Día de Muertos en Yucatán
También las frutas tienen su lugar
El xec representa esa parte de la cocina ritual que aprovecha los productos de temporada. Su sencillez contrasta con la elaboración de otros platillos, pero comparte con ellos el sentido de la ofrenda.
La combinación característica reúne jícama, mandarina, naranja dulce y toronja. Esta última aporta un amargor ligero que equilibra el dulzor de los demás cítricos.
En Yucatán, a la naranja dulce también se le conoce como china. La mezcla puede aderezarse con jugo de naranja agria o limón, cilantro fresco, sal y chile molido.
No existe una proporción única: algunas familias prefieren más jícama, mientras que otras utilizan mayor cantidad de cítricos. El resultado combina sabores dulces, ácidos, salados y picantes, con el contraste entre la fruta jugosa y la textura crujiente de la jícama.
Aunque su presencia está relacionada con las celebraciones de octubre y noviembre, el xec también se consume fuera del Día de Muertos, como una botana refrescante de la cocina yucateca.
Receta de xec para preparar en casa
Ingredientes
1 jícama mediana
2 naranjas dulces
2 mandarinas
1 toronja
2 cucharadas de jugo de naranja agria o jugo de 1 limón
2 cucharadas de cilantro fresco picado
Chile piquín o chile molido al gusto
Sal al gusto
Preparación
Pela la jícama y córtala en cubos pequeños. Retira las cáscaras de las naranjas, mandarinas y toronja; separa los gajos, elimina las semillas y, de preferencia, las membranas gruesas de la toronja para reducir su amargor.
Coloca todas las frutas en un recipiente amplio, agrega el cilantro picado, el jugo de naranja agria o limón, sal y chile al gusto.
Revuelve con cuidado para integrar los ingredientes sin deshacer los gajos. Sirve fresco, conservando parte del jugo que desprenden las frutas.
No es necesario añadir azúcar: el equilibrio de sabores depende del dulzor natural de los cítricos y del contraste con la acidez, la sal y el chile.
En Yucatán, el xec tiene una doble vida. Es una botana que puede encontrarse en las mesas cotidianas y, durante el Hanal Pixán, una preparación que se comparte simbólicamente con quienes regresan a visitar a sus familias.