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Consumo en restaurantes de la CDMX crece 23% durante el arranque del Mundial 2026
Las comidas en restaurantes de la CDMX aumentaron 23% durante la inauguración del Mundial 2026, impulsadas por aficionados que buscan ver los partidos fuera de casa.
Los primeros datos que deja el arranque del Mundial 2026 comienzan a responder una de las preguntas más importantes para la industria restaurantera: ¿realmente el futbol está llevando más clientes a los restaurantes? La respuesta, al menos en la Ciudad de México, parece ser afirmativa. De acuerdo con información compartida en exclusiva a Bistronomie por OpenTable, las comidas en restaurantes aumentaron 23% el 11 de junio de 2026, día inaugural del torneo, en comparación con la misma fecha equivalente de 2025, una señal de que el futbol ya está generando movimiento económico en uno de los sectores más sensibles al consumo discrecional.
Durante años, la experiencia mundialista estuvo asociada a reuniones en casa, oficinas o plazas públicas. Sin embargo, los primeros resultados muestran que los restaurantes están ocupando un lugar cada vez más relevante dentro de la celebración futbolera.
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La investigación revela que nueve de cada diez mexicanos que planean seguir los partidos tienen intención de hacerlo desde un restaurante o bar como parte de la experiencia. No se trata únicamente de encontrar una pantalla donde ver el encuentro. El fenómeno responde a una transformación más profunda en los hábitos de consumo, donde la gastronomía, las bebidas y la convivencia se convierten en elementos tan importantes como el propio partido.
La experiencia colectiva es precisamente el principal motor de esta tendencia. El 76% de los aficionados asegura que la razón principal para acudir a estos establecimientos es vivir la emoción junto a otros seguidores. En segundo lugar aparece la oferta gastronómica y de bebidas, mencionada por el 31%, mientras que el 26% destaca la posibilidad de convivir con amigos y familiares.
En otras palabras, el Mundial está demostrando que los restaurantes ya no compiten únicamente por la calidad de sus platillos, sino también por su capacidad para construir experiencias memorables alrededor de grandes acontecimientos deportivos.
Futbol y comida
La gastronomía se vuelve parte del espectáculo
La industria ha entendido rápidamente que el aficionado busca algo más que una mesa disponible. Los consumidores muestran una clara preferencia por establecimientos capaces de integrar el futbol dentro de su propuesta gastronómica.
Los datos muestran que el 79% de los aficionados considera que la decoración relacionada con equipos, selecciones o países influye en la elección del lugar donde verá los encuentros. Más aún, el 89% estaría dispuesto a reservar en un restaurante o bar que ofrezca promociones especiales, menús temáticos o platillos inspirados en el torneo.
Esta tendencia abre una oportunidad particularmente relevante para la restauración mexicana. Desde tacos y antojitos hasta propuestas de cocina contemporánea, los establecimientos tienen la posibilidad de vincular la identidad gastronómica nacional con la experiencia mundialista, generando un valor agregado que va mucho más allá de la transmisión del partido.
El fenómeno también confirma algo que la industria ha observado durante los últimos años: los consumidores están cada vez más dispuestos a pagar por experiencias integrales. El platillo deja de ser el único protagonista para compartir escenario con el ambiente, la música, la decoración y la interacción social.
El Mundial impulsa el gasto y favorece horarios clave
Los resultados también anticipan una derrama económica que podría extenderse durante las próximas semanas del torneo.
El 77% de los mexicanos afirma que planea gastar más de lo habitual en restaurantes y bares durante el Mundial, porcentaje que se eleva a 79% entre los millennials. Esta disposición al gasto resulta especialmente relevante para un sector que aún enfrenta presiones derivadas del incremento en costos operativos, materias primas y mano de obra.
Además, el horario de los encuentros parece jugar a favor de la industria. El 51% de quienes planean ver los partidos fuera de casa asegura que es más probable acudir a comer o cenar durante los encuentros vespertinos, mientras que el 71% señala que los partidos disputados en territorio mexicano incrementan su intención de visitar restaurantes y bares.
La infraestructura también influye. El 83% de los aficionados considera determinante que el establecimiento cuente con pantallas grandes y buena visibilidad; el 46% valora sistemas de audio de calidad; el 39% busca un ambiente animado y el 38% toma en cuenta la calidad de los alimentos.
Estos indicadores sugieren que la competencia durante el Mundial no se desarrollará únicamente en la cocina. La experiencia visual, el confort y la capacidad de crear atmósferas festivas serán factores decisivos para atraer y retener clientes.
Comida y futbol
El verdadero ganador son los restaurantes
Aunque todavía faltan varias semanas de competencia, los primeros resultados muestran que el Mundial está comenzando a cumplir una de las principales expectativas del sector: llevar consumidores a los restaurantes.
La combinación entre futbol, gastronomía y convivencia está generando un ecosistema favorable para el consumo. Los restaurantes se han convertido en puntos de encuentro donde el aficionado no solo sigue el marcador, sino que comparte una comida, descubre nuevos platillos, consume bebidas y prolonga su estancia.
Si la tendencia observada durante la jornada inaugural se mantiene en los partidos de la Selección Mexicana y en las fases decisivas del torneo, los restaurantes podrían convertirse los grandes beneficiados económicos del Mundial 2026. Más allá de los goles y los resultados deportivos, la verdadera fiesta parece estar ocurriendo alrededor de las mesas.