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¿Dónde comer asado en la Roma? La Pantera apuesta por cortes, tacos y vino mexicano
El restaurante de David Castro Hussong lleva el fuego y la leña a una mesa pensada para compartir, con cortes clásicos, brochetas de pulpo y abulón, vegetales tatemados y vinos elaborados en Baja California.
El asado en La Pantera no termina cuando la carne sale del fuego. Sobre la mesa aparecen tortillas de harina, salsas, vegetales y guarniciones que permiten cortar, mezclar y convertir cada preparación en un taco. La propuesta recupera la dinámica de una comida para compartir entre amigos, donde los platos circulan y la sobremesa puede extenderse durante horas.
Ubicado en el número 124 de la calle de Colima, en la colonia Roma, el restaurante es el proyecto más reciente del grupo detrás de Campobaja, El Tigre Silencioso, Caimán y La 89. La cocina está dirigida por el chef David Castro Hussong, quien coloca al fuego y la leña como los elementos que conectan toda la carta.
La Pantera
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"Imaginamos un lugar donde el oficio del asador se siente real, donde el fuego es el hilo conductor de una tarde de amigos", explica el chef.
La Pantera se presenta como un asador, pero su propuesta no se limita a los grandes cortes de carne. El calor también se utiliza para transformar pescados, mariscos y vegetales, que dejan de ocupar un lugar secundario para convertirse en parte central de la comida.
Un asado que también se construye con vegetales
Un asado que también se construye con vegetales
El menú comienza con preparaciones como los betabeles tatemados con salsa macha y jocoque, una combinación en la que el dulzor del vegetal se cruza con el picante y la acidez. También hay chiles shishito con queso fundido y frijoles puercos acompañados de tortillas de harina y maíz.
La intención es que los platillos no se consuman de manera aislada. Las entradas, las guarniciones y las proteínas están diseñadas para encontrarse en la mesa, ya sea dentro de una tortilla o como parte de una comida compartida.
Esta lógica se aprecia especialmente en la sección de brochetas, donde el comensal puede armar sus propias combinaciones. Entre las opciones se encuentra la de pulpo con guacamole y ensalada de frijoles, así como la de abulón con hongos shiitake.
Brochetas
La alternativa vegetal reúne calabazas, flor de calabaza y puré de coliflor. Más que reproducir la estructura tradicional de carne con guarnición, la carta busca que cada ingrediente tenga peso propio y pueda combinarse con el resto del menú.
Cortes clásicos para compartir
En los platos fuertes aparecen cortes reconocibles dentro de cualquier asado, como rib eye, tomahawk y t-bone. La oferta se amplía con pollo, pesca y preparaciones vegetales, servidas con guarniciones para colocarse al centro.
El formato evita que cada comensal permanezca frente a un solo plato. La carne puede compartirse, las salsas pasan de un extremo de la mesa al otro y las tortillas convierten el servicio en una sucesión de tacos armados al gusto.
Asado
La Pantera retoma así uno de los rituales más cotidianos de la cocina mexicana: colocar distintas preparaciones en la mesa para que cada persona decida qué mezclar y en qué proporción. El asado funciona como punto de partida, pero la experiencia se completa con la tortilla, el picante y las guarniciones.
Vinos mexicanos pensados para el asado
El programa de bebidas está a cargo de Daniela D’Acosta y fue desarrollado para acompañar los sabores de la brasa.
Coctelería
En el centro de la propuesta se encuentra Baby Pantera, la línea de vinos de la casa, integrada por un blanco y dos tintos producidos en Baja California por Lucas D’Acosta.
La carta también incluye coctelería clásica, digestivos, cervezas y bebidas sin alcohol. En lugar de construir un menú de tragos que compita con la cocina, la selección busca acompañar el ritmo de una comida que puede comenzar con brochetas, avanzar hacia los cortes y continuar durante la sobremesa.
La Pantera tiene capacidad para 85 personas distribuidas entre el bar, el comedor y la terraza. En el espacio predominan el acero, la madera y la vegetación, materiales que dialogan con la idea de una cocina articulada alrededor del fuego.
Vinos
Aunque el restaurante se encuentra en una de las calles con mayor movimiento de la Roma, su interior produce la sensación de un lugar separado del bullicio exterior.
El resultado es un asado que no depende únicamente del tamaño de los cortes. La experiencia se construye con lo que sucede alrededor: las brochetas que se desarman sobre una tortilla, los vegetales que pasan por la brasa, las salsas que circulan y el vino mexicano que acompaña una mesa diseñada para permanecer ocupada.La Pantera
Pantera
Dirección: Colima 124, colonia Roma, Ciudad de México.
Reservaciones: 55 1703 6478.
Jefe de cocina: David Castro Hussong.