Lectura5:00 min
Brunch: Qué es, por qué se llama así y por qué está de moda en México
El brunch combina desayuno y comida en una experiencia que privilegia los horarios flexibles, los platillos para compartir y los espacios atractivos. La palabra nació hace más de un siglo, pero hoy se ha convertido en una oportunidad para restaurantes y comensales.
La palabra brunch proviene de la unión de breakfast, desayuno, y lunch, comida. No es una sigla, sino una combinación de dos palabras que describe una comida entre la mañana y el mediodía. La referencia más citada apareció en 1895, cuando el escritor británico Guy Beringer publicó el texto “Brunch: A Plea” en Hunter’s Weekly.
Beringer propuso una alternativa a las comidas dominicales pesadas que se servían después de acudir a la iglesia. Su idea era permitir que las personas se levantaran más tarde, especialmente después de una noche de sábado, y reunieran en una sola ocasión alimentos de desayuno, comida, café, té y bebidas alcohólicas.
Te puede interesar
Sin embargo, la comida existía antes de que tuviera ese nombre. En Nueva Orleans, Madame Bégué servía desde el siglo XIX un desayuno tardío para los trabajadores del mercado, entre las 11 de la mañana y las 3 de la tarde. Su menú combinaba huevos, carnes, pan, café y bebidas, una fórmula muy parecida a lo que hoy se conoce como brunch.
¿Qué es exactamente el brunch?
El brunch es una comida que suele servirse entre las 10:00 de la mañana y las 3:00 de la tarde. Su principal característica es que no pertenece por completo al desayuno ni a la comida: toma elementos de ambos horarios y los convierte en una experiencia más prolongada y social.
En una mesa de brunch pueden convivir huevos, chilaquiles, waffles, hot cakes, pan dulce, fruta, café y jugos, junto con hamburguesas, ensaladas, pastas, carnes o pescados. También son frecuentes las bebidas como mimosas, Bloody Mary, cocteles, cerveza y opciones sin alcohol.
Brunch: Una palabra nacida de dos comidas
Por eso, el brunch no depende únicamente de la hora. También implica una forma de consumir: comer sin prisa, reunirse con amigos o familia, celebrar un cumpleaños, tener una cita o aprovechar el fin de semana para convertir el desayuno en un plan completo.
El brunch gana terreno en México
Los datos disponibles muestran que el brunch dejó de ser una comida ocasional para convertirse en una categoría propia dentro de los restaurantes. De acuerdo con Tastewise, la ocasión de consumo de brunch creció 27% anual en México y 68% de esa señal está relacionada con establecimientos restauranteros.
La misma plataforma registra un crecimiento de 18% en la ocasión de consumo matutina y de 19% en los momentos vinculados con “antes del trabajo”. El café también aparece como uno de los ingredientes con mayor crecimiento en los menús mexicanos, con un avance cercano a 48% anual.
Estos datos revelan que el brunch no depende sólo de los fines de semana. También responde a consumidores que buscan desayunos más completos, café de especialidad, alimentos con proteína y opciones que puedan adaptarse a distintos horarios.
Una comida pensada para compartir
Una de las razones por las que el brunch se ha vuelto popular es que combina alimentación y convivencia. OpenTable reportó que 78% de los mexicanos considera que salir a comer es una forma de conectar con otras personas, mientras que 60% afirma que le gustaría vivir más comidas grupales o privadas.
El formato también encaja con el crecimiento de las experiencias gastronómicas. Un brunch puede incluir un buffet, una barra de bebidas, una estación de huevos, platillos para compartir, música, una terraza o una colaboración especial entre chefs. La comida deja de ser únicamente el acto de sentarse a comer y se convierte en una actividad social.
Además, las redes sociales aceleraron su popularidad. En una encuesta de OpenTable, 83% de los mexicanos dijo que la aprobación de Instagram y TikTok es importante al momento de elegir dónde comer. La presentación de los platos, los colores, las bebidas y el diseño del restaurante forman parte de la decisión.
Del desayuno estadounidense a los sabores mexicanos
Aunque el brunch suele relacionarse con huevos Benedict, waffles, hot cakes, tocino y mimosas, en México el formato se ha adaptado a los sabores locales. Chilaquiles, huevos rancheros, molletes, tamales, pan dulce, birria, frijoles, tortillas y café mexicano pueden formar parte de una propuesta de brunch.
OpenTable identificó un crecimiento de 26% en las menciones de chilaquiles dentro de las reseñas de restaurantes en México durante 2025. La cifra muestra que los comensales no necesariamente buscan copiar un desayuno extranjero, sino encontrar una experiencia contemporánea con ingredientes y preparaciones conocidas.
Brunch: Una palabra nacida de dos comidas
La oportunidad está en que los restaurantes traduzcan el concepto a su propia identidad. Un brunch mexicano no tiene que renunciar a la técnica ni a la presentación, pero tampoco necesita abandonar la cocina regional para parecer moderno.
Para los establecimientos, el brunch representa una nueva franja de venta entre el desayuno y la comida. También permite trabajar con ingredientes que pueden utilizarse en diferentes preparaciones, como huevo, pan, frutas, verduras, café, lácteos y bebidas.
Especialistas de la industria restaurantera han señalado que el brunch puede ser atractivo para los negocios porque combina alimentos de costo relativamente controlable con bebidas, postres y experiencias que elevan el consumo por mesa. Sin embargo, no es automáticamente rentable: requiere controlar el desperdicio, calcular bien el personal, organizar los tiempos de cocina y evitar que los buffets generen más merma que ventas.
El brunch está de moda porque responde a varios cambios al mismo tiempo: horarios más flexibles, deseo de convivir, búsqueda de experiencias, influencia de las redes sociales y necesidad de los restaurantes de aprovechar nuevas ocasiones de consumo. Más que un desayuno tardío, se ha convertido en una forma de entender la comida como un momento social, visual y adaptable.