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Jetour apuesta por vender menos y más caro en México; así planea retar a las pickups americanas
El vicepresidente de operaciones de Jetour señala que la G700 vende el triple de lo previsto y ahora va por las pickups de lujo.
Jetour F700 2027 llega a México
Durante años, la fórmula de muchas marcas chinas para ganar terreno en México ha sido la misma: precios bajos y mucho volumen. Sin embargo, Jetour decidió irse por el camino contrario. El precio promedio de su gama es de 850,000 pesos y su nueva pickup híbrida enchufable, la F700, supera los 1.2 millones, una zona donde, a decir de la propia compañía, ninguna firma china tenía presencia en el mercado mexicano.
Para entender esta apuesta, durante el lanzamiento de la nueva F700 2027 platicamos con Saúl Espinosa, vicepresidente de operaciones de Jetour en México. De hecho, este evento cobra especial relevancia cuando nos comparte que nuestro país es el primer mercado fuera de China en recibir esta nueva pickup híbrida enchufable.
Saúl Espinosa, vicepresidente de operaciones de Jetour en México.
Cuando le preguntamos cuáles fueron las condiciones que propiciaron este lanzamiento, resaltó la cercanía con uno de los mercados más grandes del mundo, la capacidad de producción y el papel geopolítico de México.
La prueba de que la apuesta funciona, según el directivo, es la G700, que llegó tres meses antes que la F700. En el escenario más optimista, Espinosa esperaba vender una unidad por distribuidor al mes, pero hoy el promedio es de tres. Hay además una sorpresa que no estaba en el plan: aunque se pensaba competir por volumen, la penetración ha sido mayor justo en el segmento de mayor exclusividad. Para él, eso significa que en México hay clientes dispuestos a pagar una cantidad importante por sus vehículos.
Esa misma estrategia sirvió de colchón frente a los aranceles a los autos importados de China. Espinosa asegura que el peor escenario ya estaba contemplado: sabían que podía venir una medida así, aunque no tenían la certeza de que serían 30 puntos porcentuales más. Según explica, el golpe fue menor porque la marca ha crecido con menos volumen y menos distribuidores, y porque ajustó fechas de lanzamiento, productos y metas de venta. Su respuesta se resume en una palabra: planeación.
Saúl Espinosa, vicepresidente de operaciones de Jetour en México.
Con esa lógica llega la F700 a un terreno todavía más complicado: el de las pickups, donde México es muy fiel a las americanas. Espinosa lo reconoce, y por eso la marca no trajo una versión a gasolina con precio más bajo, sino una híbrida enchufable con diseño y tecnología “que generalmente en las pickups no tienes”, a un precio que considera competitivo. Su lectura del mercado es directa: la competencia “o está muy abajo en prestaciones y precio, o muy arriba”, y la F700 quedaría justo en medio. Sobre cuántas espera vender no se comprometió: “No sé si la F700 va a tener el mismo impacto” que la G700.
El otro reto es la posventa, sobre todo cuando el cliente paga más de un millón de pesos. El directivo sostiene que la marca trae productos vigentes y no modelos que ya salieron de producción en China, y que cuenta con un plan logístico para importar piezas homologadas con mucha anticipación, tomando en cuenta clima y costos de transporte. También dice haber aprendido de las críticas que han recibido otras marcas recién llegadas por falta de refacciones y por crecer demasiado rápido. En cuanto a costos, estima que los servicios cuestan en promedio entre 2,500 y 3,500 pesos entre los 10,000 y los 120,000 kilómetros, aunque varían según lo que toque cambiar, como aceite de motor o de transmisión.
Jetour F700 2027 llega a México
Hay un pendiente muy concreto en el producto: la llanta de refacción. En la prueba de manejo, las unidades llevaban una en la batea. La razón, explicó, es que en un híbrido enchufable la batería y los motores ocupan alrededor de 90% del espacio bajo el chasis. No obstante, aclaró que actualmente la marca desarrolla un accesorio para colocarla al lado, sin estorbar la visibilidad del espejo retrovisor, y los siguientes lotes ya deberían llegar con esa adecuación. Con humor, admitió que China no es experto en pickups, pero confía en la rapidez de sus ingenieros: “Si algo conozco de los chinos es que trabajan demasiado rápido”.
Al final le preguntamos por su Jetour favorito. Espinosa dijo que la G700 cambió lo que pensaban internamente de sus productos, pero se quedó con el T2, el modelo que abrió camino a nivel global por su diseño y sus prestaciones a buen precio. Queda por ver si la F700 logra lo mismo en un segmento donde las pickups americanas siguen mandando, aunque todo indica que tiene motivos serios por los cuales preocuparse.