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Prefiero cantar que ser funcionaria: Anabel De la Mora
La soprano se prepara para interpretar la Cuarta sinfonía de Mahler con la Sinfónica de Minería este 1 y 2 de agosto en Bellas Artes y el Ollin Yoliztli; se declara fan de Maná y cuestiona la poca atención que el canto y la música clasica reciben de la actual administración federal.
Anabel De la Mora
Ella no busca ocupar un escritorio. “Yo, como cantante, prefiero cantar”, dice entre risas. Antes ya la han definido como soprano carminiana en referencia a lo fabulosa que resulta su voz para repertorios como la Carmina Burana de Orff. Para este fin de semana, el repertorio es más de un rango medio para una soprano tan aguda. Se confiesa estudiosa; también entusiasmada por un estreno próximo en su repertorio: Lucia di Lamermoor. Hablamos de Anabel De la Mora.
La carrera de Anabel De la Mora tiene pocas pausas. De hecho, es por eso que no aspira a un cargo público. “No me siento alguien como lo describes tú”, dice al ser nombrada como una de las sopranos más activas de la actualidad mexicana: lo mismo está presentando Carmina Burana este fin de semana que un Réquiem la siguiente. “Agradezco que me llamen [para cantar]”, dice sonrojada.
Aclara que ella se ve “muy igual que mis colegas”, pero no sólo la diferencia la enorme actividad en su agenda sino la soltura que tiene al hablar sobre música, futuros y, sobre todo, de la ópera como una industria. No busca frases grandilocuentes ni una respuesta segura, sino ser clara con su pensamiento. En ese sentido, reconoce que la Ópera de Bellas Artes ha ofrecido un repertorio novedoso bajo el timón de Marcello Lombardero. “Siento que el maestro ha querido innovar, porque pudimos ver un repertorio poco conocido, óperas que no se habían presentado en México. Tal vez quería generar expectativas y, de esa manera, que la gente se involucrara”. De cualquier forma, dice, “pudimos ver cosas nuevas pero, para mí, hay obras tan bonitas que se pudieron haber tomado en cuenta porque tampoco se presentan mucho”, en referencia al repertorio un poco más tradicional.
“¿Qué opinas de que México invirtiera 77.2 millones de pesos en México Canta?”, se le pregunta considerando que el Concurso Nacional de Canto Carlo Morelli, en el que ha sido multiganadora en 2010, ha sido suspendido este año y la Ópera de Bellas Artes, la compañía insignia de México, recibe anualmente poco menos que la mitad de ese monto. “Yo le apostaría más a lo clásico”, responde, “a lo que te nutra más el espíritu”. No demerita de forma alguna la música regional mexicana pues, ataja, “en gustos se rompen géneros”. “La música regional mexicana la bailo y me encanta, pero le apostaría más a lo clásico, a lo que te da paz mental y genera conexiones profundas con nuestras emociones, que hoy en día es lo que más nos hace falta como sociedad”
Aun así, no pretende levantar la mano para un cargo en una compañía de ópera. “Es algo que te compromete demasiado”, confiesa. “Por ahora estoy muy activa como cantante, entonces siento que estaría ausente”. “Ahorita que aún puedo estar activa como solista, pues prefiero hacerlo”.
Interpretando a Mahler
La soprano prepara su actuación con la Orquesta Sinfónica de Minería para este fin de semana (1 y 2 de agosto). “Es como la quinta vez que canto la Cuarta [sinfonía de Mahler], es una sinfonía que he cantado antes. Me siento muy cómoda, siento que la mayoría del repertorio más central me va sentando más cómodo”, explica.
Para este caso, detalla, su actuación se debe a que la parte exacta donde aparecerá en escena es una “atmósfera muy dulce, estamos hablando de la visión que tiene un niño del Paraíso”. Se refiere al cuarto movimiento de la Sinfonía, Das himmlische Leben. “Es una de las piezas que podría revisar y llegar al ensayo”, dice con seguridad. “Con Carmina Burana no me pasa eso, ya está en gola porque la canto constantemente; esta [la Cuarta Sinfonía de Mahler] sí la he cantado algunas veces pero prefiero re-estudiarla para recordar mis apuntes sobre la partitura”.
Ninguna de las dos salas donde tendrán lugar los conciertos, en los que será dirigida por Carlos Miguel Prieto y comparte créditos con el violinista Augustin Hadelich, le parece ajena, pues en ambas ha actuado más de una vez. En el futuro, la soprano debutará con Lucía di Lammermoor pero, dice, ahora va por Lakmé. También le gustaría ejecutar repertorio barroco pero, lamenta, “en México casi no se hace”.
"Maná nos identifica como mexicanos"
Al hablar sobre los espectáculos inaugurales de la Copa Mundial de la FIFA 2026, la soprano manifiesta su emoción por la actuación de la banda Maná. “La música de Maná es música que nos representa, ¡yo crecí con Maná!”.
Desde su perspectiva, la inauguración organizada por la Ciudad de México cuplió con los estándares internacionales. “Yo quisiera que las generaciones de hoy tuvieran un grupo que hiciera lo que Maná hace ahora, creo que ya está totalmente deformada la concepción del género regional. Es un grupo que sí nos identifica como mexicanos”
Anabel agrega: ¡Hubieras visto La Minerva acá en Guadalajara, explotando de emoción! no sólo los mexicanos, sino, todos los extranjeros visitantes, porque Maná es uno de los orgullo Jaliscienses que ha permanecido vigente a lo largo de todos estos años, haciendo público nuevo y que su música ha llegado a todas partes del mundo”.
Anabel De la Mora actuará con la Orquesta Sinfónica de Minería este 1 y 2 de agosto. El primer concierto tendrá lugar en la Sala Silvestre Revueltas del Centro Cultural Ollin Yoliztli (CCOY) a las 20h, mientras que el segundo se presentará en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes a las 17h. Los boletos ya pueden adquirirse en mineria.org.mx y taquillas de los recintos.