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Arte e Ideas

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FICM levanta la voz por el presupuesto cultural

En su apertura, el festival llamó a solidarizarse con migrantes, exiliados y familiares de desaparecidos, y a alzar la voz ante las guerras, incluida la violencia contra el pueblo palestino

Festival de Cine de MoreliaEspecial

MORELIA, Mich.— El cine puede proyectar la imagen de un país ante el mundo, generar actividad económica y abrir conversaciones sobre el presente. Pero su futuro también depende de las condiciones materiales que permiten producirlo, distribuirlo y acercarlo a sus públicos. En un mundo atravesado por conflictos y transformaciones tecnológicas, el cine también está llamado a preguntarse qué papel puede desempeñar frente a su tiempo.

Estos paradigmas coincidieron la noche del viernes en la inauguración de la edición 24 del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), donde las intervenciones de representantes del gobierno federal y de la organización del encuentro pusieron sobre la mesa temas como el financiamiento público, los desafíos de la industria y la responsabilidad de la cultura ante la violencia internacional.

Durante la ceremonia de apertura del encuentro fílmico más importante del país, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubón, defendió el peso del festival como escaparate internacional y llamó a respaldar al cine y a las industrias creativas.

Por su parte, la secretaria de Cultura federal, Claudia Curiel de Icaza, reivindicó la importancia del FICM para llevar las películas mexicanas a escenarios internacionales y destacó la necesidad de que los tres órdenes de gobierno fortalezcan esta iniciativa. Según expuso, el festival genera una derrama económica superior a los 200 millones de pesos.

Curiel también defendió los avances recientes de la política cinematográfica. Mencionó un incremento de 70% en la inversión para el cine durante este año y aludió a la nueva legislación cinematográfica, que establece un criterio de progresividad presupuestaria.

El anuncio de estos recursos, sin embargo, no agotó la discusión sobre el futuro de la cinematografía. La presencia de la tecnología en los procesos de creación, producción y circulación plantea desafíos que trascienden el monto de los apoyos públicos.

En ese terreno se situó la intervención de Alejandro Ramírez, presidente del festival, quien puso el acento en los derroteros tecnológicos de la industria y en la necesidad de pensar hacia dónde evoluciona el cine.

“Desde su nacimiento, el cine ha permanecido en constante transformación y nos ha demostrado su enorme capacidad de adaptarse a los cambios tecnológicos y culturales de cada década. Dichas transformaciones han dado paso a narrativas y escenas que antes parecían inimaginables, brindando a las y los realizadores nuevas formas de contar historias. Hoy, gracias a la extraordinaria velocidad a la que avanza nuestra tecnología, vivimos nuevamente uno de esos momentos y ha llegado la hora de abrir diversas conversaciones que nos conducen a una pregunta en común: ¿hacia dónde queremos que evolucione nuestra amada industria?”, cuestionó Ramírez Magaña, y complementó:

“Aunque nos enfrentamos a importantes desafíos, como el rol de la inteligencia artificial, las ventanas de exhibición, la educación audiovisual y la creación de nuevas historias frente a las grandes franquicias, no hay que perder de vista a las personas que lo hacen posible. Porque, aun cuando se modernicen las herramientas, en el origen de una película siempre está el factor humano: alguien que observa, imagina, siente, cuestiona o descubre algo que necesita compartir”.

Una política cultural continua

El pronunciamiento de Cuauhtémoc Cárdenas Batel, vicepresidente del FICM, llevó la discusión hacia las responsabilidades del Estado. El directivo pidió poner en marcha una política cultural continua y cuestionó la insuficiencia de los recursos destinados al sector.

“Sin cultura, no hay país. Por eso, defender nuestra cultura es defender y fortalecer también nuestra soberanía nacional. Es por ello que, una vez más, parece una batalla personal, pero no lo es, pido respetuosamente que se ponga en marcha una política pública continua, de incremento sustancial al presupuesto para la cultura”, mencionó Cárdenas Batel.

El vicepresidente del festival reconoció que son de celebrarse los aumentos anunciados “para ciertos rubros en la actividad cultural de 2027”, pero agrego que el presupuesto para la cultura sigue siendo raquítico frente a la dimensión del país y sus necesidades. “Tal parece que no es un asunto de dinero, sino de prioridades a la hora de diseñar el presupuesto de egresos”, añadió.

Asimismo, Cárdenas Batel expresó que “la comunidad cinematográfica ha demostrado ser solidaria con las víctimas de la violencia en cualquier parte del mundo”.

Por ello, invitó a los asistentes a unir sus voces a las de millones de personas que insisten en dar un trato digno y solidario a migrantes y exiliados; a quienes reclaman la aparición de personas desaparecidas; que piden que Estados Unidos e Irán resuelvan sus diferencias de forma pacífica; que demandan el fin de la guerra entre Ucrania y Rusia, y exigen que cese la violencia del gobierno de Israel contra el pueblo palestino

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