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CNBV exige a Sofipos crecer con solidez ante expansión digital
Un mayor uso de canales digitales permite a estas entidades crecer más. Sin embargo, esa capacidad también eleva los riesgos y las responsabilidades de las instituciones.

Querétaro, Qro. La expansión digital de las Sociedades Financieras Populares (Sofipos) debe estar respaldada por instituciones financieramente sólidas, una gestión rigurosa de riesgos y controles capaces de sostener su crecimiento, advirtió Ángel Cabrera Mendoza, presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).
“Esta capacidad abre oportunidades importantes, pero también exige instituciones financieramente sólidas, una adecuada gestión de riesgos, buen gobierno corporativo, cultura de cumplimiento y una operación capaz de acompañar de manera ordenada ese crecimiento”, sostuvo Cabrera durante la inauguración de la 11ª Convención AMS.
El llamado ocurre en medio de cambios regulatorios para las Sofipos en criterios contables, medición de riesgos y requerimientos de liquidez. A partir de enero del 2026 entraron en vigor criterios vinculados con IFRS 9, Instrumentos Financieros, que modifican el tratamiento contable y la estimación de pérdidas crediticias bajo un enfoque de pérdidas esperadas.
El cambio forma parte de la actualización y estandarización contable para alinearse con normas internacionales, después de que la crisis financiera global del 2008 evidenciara problemas por el reconocimiento insuficiente y tardío de pérdidas crediticias.
A este proceso se añadirá el Coeficiente de Cobertura de Liquidez (CCL), alineado con los estándares de Basilea III y diseñado para medir la capacidad de las Sofipos de enfrentar salidas netas de efectivo mediante activos líquidos de alta calidad en escenarios de estrés. El CCL entrará en vigor el 1 de enero del 2028, con una implementación gradual.
La actualización de los criterios contables implicaría cambios en la presentación de la información financiera de las Sofipos y podría modificar sus indicadores actuales, ya que los ajustes contables supondrían, entre otras cosas, reclasificar la cartera y, en el CCL potencialmente, alcanzar mayores niveles de capitalización.
Gremio busca mejoras
La actualización regulatoria ha sido discutida entre la autoridad y las propias instituciones. Marlene Garayzar, presidenta de la Asociación Mexicana de Sociedades Financieras Populares (AMS), señaló que, después de meses de conversaciones con la CNBV para revisar los riesgos del sector, se alcanzaron nuevas reglas que “abren oportunidades para las Sofipos”.
La directiva reconoció que el sector aún debe fortalecer distintas áreas de su operación y administración de riesgos. Las conversaciones con el regulador, dijo, dejaron tareas pendientes para las instituciones. “Tenemos cosas que mejorar todavía, muchas”, reconoció Garayzar durante la inauguración.
Para la presidenta de la AMS, el fortalecimiento prudencial no implica abandonar la agenda de crecimiento, sino utilizar los avances construidos para determinar cómo las instituciones pueden “crecer más y mejor”.
La agenda regulatoria del último año, explicó, se concentró precisamente en aumentar la resiliencia de las Sofipos y acercarlas a estándares prudenciales internacionales, con trabajos en capital, liquidez, prevención del fraude y administración de riesgos.
“Trabajamos junto con nuestras autoridades en temas de capital, de liquidez, de fraude y de administración de riesgos en general, en cómo construir instituciones más fuertes y capaces de anticiparse a los problemas”, dijo Garayzar.
El planteamiento coincide con la exigencia de la CNBV de evitar que la velocidad de expansión de las Sofipos rebase sus capacidades financieras y operativas. El regulador también identificó como prioridades mejorar la calidad de los activos, reducir la acumulación de activos improductivos y fortalecer los controles preventivos que permitan preservar la integridad, trazabilidad y transparencia de las operaciones
“Crecer importa, pero crecer con solidez es aún más importante”, afirmó Cabrera.
En enero entraron en vigor criterios vinculados con IFRS 9, Instrumentos Financieros, que modifican el tratamiento contable y la estimación de pérdidas crediticias bajo un enfoque de pérdidas esperadas.

