Pese a que se piensa que el crédito prendario es contracíclico, es decir, tiene más dinamismo cuando la economía cae, en el caso del Nacional Monte de Piedad, una de las instituciones de empeño más importantes del país, su comportamiento es procíclico, que significa que tiene el ritmo de la economía. En este contexto, la institución ya prevé que ante las complicaciones económicas a raíz de la pandemia del coronavirus Covid-19, este año no tendrá un crecimiento.

En entrevista, Javier de la Calle Pardo, director general del Monte de Piedad, habló de cómo se ha comportado la institución durante el contexto de la pandemia y luego de un 2019 bueno “a secas”, donde la institución otorgó más 10 millones de créditos prendarios y 32,000 millones de pesos derramados, según su reporte anual integrado.

—¿Cómo fue el 2019 y cómo ha sido el contraste con este 2020?

El 2019 fue un buen año a secas, cumplimos con nuestros objetivos…no hubo una sorpresa negativa pero tampoco fue un año de expansión. Nosotros somos más procíclicos que contracíclicos, a diferencia de lo que se pueda pensar, entonces, cuando el mercado interno se expande, el Monte se expande y cuando el mercado se comprime, nosotros estamos muy parejos.

Este año no vamos a crecer, al contrario, este año vamos a decrecer. Hemos atendido durante la pandemia a 1.3 millones de personas y hemos dado 12,000 millones de  pesos en crédito y, con todo esto, la cartera no crece, porque la economía está recesiva.

—Durante la pandemia ¿cómo ha sido el trabajo del Nacional Monte de Piedad?

Abril y mayo fueron meses complicados, de muy poca actividad, hubo muy pocas operaciones y empezamos a dar facilidades a todos nuestros clientes de ampliarles sus fechas de pago. En un año normal, durante abril normal otorgamos 900,000 préstamos, en este fueron 292,000 préstamos.

Habíamos cerrado algunas sucursales, pero desde junio, abrimos toda nuestra red de sucursales y julio todavía fue un mes muy pobre, de muy pocas visitas.

Luego hubo un fenómeno curioso, sabíamos que habría poco empeño porque somos procíclicos, lo que nunca pensamos, fue en la cantidad de gente que vino a pagar. Esto porque parte de la población ha seguido teniendo ingresos, muchas personas trabajan desde casa, entonces eso implica tener los ingresos razonablemente en el mismo nivel que estaban antes.

La tasa de recuperación de los créditos es exactamente igual que antes de la pandemia, (80% de recuperación). También, ha habido fuentes de ingreso adicionales, como las remesas y los apoyos gubernamentales.

—¿Cuáles son sus perspectivas de cierre de año?

Estamos conscientes que más pronto que tarde empezará a haber una importante necesidad de efectivo, sobre todo cuando el mercado interno empiece a crecer, cosa que pensamos será muy pronto y ahí el préstamo prendario se vuelve un mecanismo especialmente bueno para millones de personas.

Otorgamos un préstamo barato, cómodo, que pide plazo muy largo, y eso para quien tiene un pequeño negocio, que necesita un capital de trabajo, o que tiene que hacer pagos, se convierte en un magnífico instrumento. Tenemos una gran liquidez y capacidad de fondeo importante para atender esta necesidad inminente.

—Cada regreso a clases se ve la imagen de los padres acudiendo a casas de empeño para obtener recursos, ¿cómo fue este año?

Sin duda, es uno de nuestros picos estacionales, pero no es el más fuerte. Este año es difícil apreciarlo porque pasaron muchas cosas, pero ciertamente, la típica imagen de padres de familia acudiendo a comprar útiles o uniformes, no se vio; estamos esperando el pico más fuerte, que es en octubre, cuando muchos negocios necesitan hacer compras para prepararse para las ventas del Buen Fin y del fin de año.

—En el mediano y largo plazo, ¿cómo se prevé se comporte el crédito prendario cuando se habla de crecimiento posiblemente hasta el final del sexenio?

La verdad de las cosas es que es un fenómeno que no había ocurrido, todavía estamos en un momento donde es difícil prever escenarios... pero el que tiene más lógica, es que el país tarde mucho tiempo en llegar la recuperación, pero, aun así, la caída fue tan abrupta, que vamos a tener muchos trimestres de crecimiento, poco, pero se crecerá.

El crédito que nunca cierra es el empeño y eso nos hace ver que vamos a tener una demanda de crédito más alta que en el pasado y nuestra liquidez nos preocupa no porque el Monte se haga pequeño sino porque eventualmente si la demanda de crédito aumenta, vamos a tener que salir a fondearnos, cosa que, hasta la fecha, no hemos tomado líneas de crédito, todo el financiamiento ha ido a través de nuestro capital. Será una buena noticia que el Monte salga a pedir prestado.

Si hubiera una depresión muy profunda, donde tuviéramos que disminuir nuestro balance, al disminuir nuestro balance vamos a generar mucha liquidez, porque parte de la cartera la vamos a convertir en caja.

—El Nacional Monte de Piedad es una institución asistencial, ¿cómo ayudan a sus clientes y a las organizaciones que apoyan?

Tenemos un producto especial, que lo hemos sacado con objeto del Covid-19, que se llama Unidos con Empeño, que es un producto destinado a personas que necesitan andar a echar su negocio otra vez, con una tasa de interés baja, de 24% anual, 2% mensual, aceptamos todo tipo de prenda, pero particularmente creemos que las alhajas son las más convenientes. 

Somos una institución asistencial y nuestro mandato es apoyar a quien lo necesite, lo hacemos también a través de donativos que son el equivalente a dividendos que otra institución financiera pudiera darle a sus socios, nosotros no tenemos socios, somos una fundación y cada año donamos parte de nuestro patrimonio, del orden de 400 millones de pesos por año a más de 611 organizaciones de la sociedad civil, que se dedican ayudar a los a aquellos que sus derechos humanos están rotos.

Números Nacional Monte de Piedad:

  • 10.5 millones de créditos prendarios otorgó en el 2019
  • 321 sucursales a nivel nacional
  • 80% es el índice de recuperación de prendas
  • 900,000 préstamos ha otorgado durante la pandemia
  • 12,000 millones de pesos en crédito prendario durante la emergencia