Google ha iniciado negociaciones con los bancos de Estados Unidos para ofrecer cuentas corrientes a sus clientes, un paso que aceleraría la incursión de Silicon Valley en el sector de servicios financieros tras el lanzamiento de la tarjeta de crédito de Apple y la propuesta de Libra, la moneda digital de Facebook.

La iniciativa de Google podría provocar recelos entre la clase política, ya inquieta ante la cada vez mayor concentración de datos personales por parte de las grandes tecnológicas. Tras la fuerte oposición que ha encontrado Facebook a su proyecto Libra, Google ha anunciado que buscará una fuerte alianza con los actuales proveedores de servicios financieros.

Muchos reguladores de Europa y EU creen que la estrategia de Google de agrupar nuevos productos en servicios populares, como su herramienta de búsquedas y Android, su software para smartphones, supone un abuso de la competencia.

En los últimos años, la Comisión Europea ha impuesto multas de miles de millones de euros a Google por sus prácticas anticompetencia.

La incursión de Google en los servicios financieros coincide con el salto de Alphabet, su empresa matriz, al sector salud, con la posible compra de Fitbit, el fabricante de pulseras de actividad.

Oriente, a la cabeza

Aunque los pagos online como WeChat Pay y Alipay están muy extendidos en China, hasta la fecha, las empresas de Silicon Valley han hecho pocos progresos en el sector de los servicios financieros, sometido a un intenso escrutinio de los reguladores. A principios de año, Apple y Goldman Sachs se aliaron para lanzar una tarjeta de crédito; la tarjeta está vinculada a un programa de recompensa que remunerará a los usuarios con 2% de cada compra realizada.

Los bancos europeos más novedosos como Revolut, N26 y Monzo han captado millones de dólares para atraer clientes de las entidades financieras tradicionales, ofreciendo apps y servicios que suelen ser más económicos.

La iniciativa bancaria de Google es el último intento de la compañía por introducirse en el sector de las finanzas personales.

Google Pay, el principal competidor de Apple Pay, permite pagar las compras tanto online como físicas desde un smartphone. El proyecto ya cuenta con millones de usuarios de todo el mundo, aunque el país donde ha tenido una mejor acogida es India.

En lo referente a su última iniciativa, Caesar Sengupta, director general de pagos de Google, aseguró que “nuestra estrategia consistirá en alcanzar alianzas con bancos y entidades del sistema financiero”.