En el 2019, a pesar del nulo crecimiento de la economía, el crédito a la vivienda de la banca comercial fue uno de los que mayor crecimiento tuvo. Este dinamismo, sin embargo, podría afectarse en el 2020 por los efectos rezagados del comportamiento que han tenido el PIB y el empleo.

El informe Situación Banca, elaborado por BBVA, señala que, de diciembre del 2018 a septiembre del 2019, la tasa de crecimiento real del crédito de vivienda de la banca comercial fue de 7.6%, ello, pese al nulo crecimiento de la economía el año pasado, además de que los indicadores de morosidad no reflejaban deterioro, al ubicarse en esa fecha en 2.8 por ciento.

Ahí, se explica que el comportamiento rezagado y el número importante de meses de rezago que existe entre la tasa de crecimiento del crédito a la vivienda y la actividad económica explica en parte por qué, hasta ahora, el nulo crecimiento de la economía no se haya reflejado en el dinamismo del crédito hipotecario.

“Este rezago señala que el impacto de la desaceleración de la actividad económica sobre el dinamismo del crédito bancario a la vivienda podría comenzar a observarse en los primeros meses del 2020. Esto último podría suceder si se tiene en cuenta que la tasa de crecimiento anual real promedio de la actividad económica de enero a septiembre del 2019 fue de 0.0%”, detalla.

El documento agrega, por otro lado, que si bien existe una correlación positiva entre las tasas de crecimiento real anual del crédito vigente de la vivienda y la tasa de crecimiento del empleo formal de trabajadores permanentes registrados en el Seguro Social, esta asociación también podría presentarse con determinado número de meses de rezago.

“Es posible que el ritmo de crecimiento del empleo permanente formal siga desacelerándose, como reflejo del rezago con respecto al proceso de desaceleración de la actividad económica que se ha registrado a lo largo del año”, enfatiza.

Agrega que, como consecuencia de este rezago, es posible anticipar que el menor crecimiento del empleo formal pueda comenzar a reflejarse en una menor demanda de crédito a la vivienda hacia la primera mitad del 2020 y alcanzar una mayor magnitud durante la segunda parte de ese año.

No obstante, el informe de BBVA precisa que otro factor importante es el salario, por lo que si éste muestra un crecimiento sostenido, puede propiciar un mayor dinamismo del crédito a la vivienda. “Para que el salario real siga impulsando el crecimiento del crédito a la vivienda, se requiere que éste siga creciendo de manera sostenida y a tasas altas”.

Por otra parte, el documento menciona que, mientras los índices de calidad de cartera de crédito a la vivienda se mantengan estables, este crédito seguirá fluyendo en condiciones y requerimientos similares a los registrados hasta el tercer trimestre del 2019.

El reporte indica que el dinamismo observado del crédito bancario a la vivienda estuvo relacionado con factores particulares en los primeros nueve meses del 2019, como la existencia de un mayor número de créditos otorgados en cofinanciamiento y el comportamiento del valor en términos reales de la vivienda.

“En la medida en que los factores particulares del mercado hipotecario que han tenido efecto positivo en su desempeño persistan, el crédito bancario a la vivienda contará con una importante fuente de impulso que puede ayudar a mitigar el efecto adverso del entorno macroeconómico sobre la demanda de crédito que posiblemente se presente en la primera mitad de 2020”, puntualiza el informe.

[email protected]