El gobierno federal estima destinar 21 millones 666,269 pesos en seguros y finanzas para cumplir con el valor de reparación de daños que pudieran ocasionarse por incumplimiento de las acciones de mitigación del impacto ambiental que generará la construcción de la primera etapa del Tren Maya, entre Palenque, Chiapas e Izamal, Yucatán.

De acuerdo con lo establecido en la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) que el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) presentó a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), “el depósito que ha de realizarse en una afianzadora para cumplir con los términos y condicionantes durante el primer año, así como el valor de reparación de los daños que pudieran ocasionarse por incumplimiento de los mismos”, sería de siete millones 666,269 pesos; “además, se estima que por el desmonte de 606.04 hectáreas su compensación será de 1,151.68 hectáreas, cuyo (costo) será de 14 millones, dando un total de 21 millones 666,269.20 pesos”.

De esa cantidad, un millón 755,000 pesos serían depósitos en afianzadoras para ejecutar un programa de manejo de fauna, en el que se incluye un paquete de acciones de ahuyentamiento; dos millones 180,000 para conservación y rescate de suelos; un millón 402,069 para rescate y reubicación de especies de flora; un millón 345,200 para supervisión ambiental y 984,000 para el manejo integral de residuos.

Sin embargo, destaca que “los costos pueden tener variaciones importantes, debido a que las bases de cálculo para algunos conceptos son subjetivas. Por otro lado, estos precios no consideran la inflación que pudiera acumularse, y en el caso del pago de servicio a profesionales se parte del supuesto de salarios profesionales medios, existiendo siempre una variación con respecto al costo real de tal servicio”.

Se llevará el tren al menos 6,637 árboles de 61 especies

El 16 de diciembre de 2018, en Palenque, Chiapas, junto a miembros de comunidades indígenas y un hoyo humeante, en el suelo, el presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que, si Porfirio Díaz había hecho 20,000 kilómetros de tren, por qué su gobierno no podría hacer 1,500 de vías férreas. Y fue más allá. Enfático expresó: “Esto lo digo, también, porque ahora que hablamos del Tren Maya surgieron algunos que protestaron diciendo que se iba a afectar el medio ambiente. No. No se va a tirar un solo árbol”.

A un año y medio de aquel evento, el pasado 16 de junio, el Fonatur presentó la MIA para los tres tramos de la fase uno que comprende el recorrido entre Palenque, Chiapas, a Izamal, Yucatán, la cual señala que serán “removidos” 6,637 árboles de 61 especies, a los que se refieren como individuos del estrato arbóreo.

Además, 2,691 arbustos o “individuos” del “estrato arbustivo”, y 1700 plantas o “individuos” del “estrato herbáceo” y 66 del “estrato epifito”, para un total de 11,094 “individuos”.

La MIA señala que la superficie total con vegetación de importancia forestal y de la que posteriormente se solicitará la autorización de cambio de uso de suelo en terrenos forestales es de 606.04 hectáreas, que serán desmontadas.

Del total de superficie con vegetación de importancia forestal, una parte, corresponde a los entronques, cuya suma es de 191.47 hectáreas. Además, el total de polígonos que se desmontará son 195.

La primera etapa de ese tren también afectará 36 hectáreas de agricultura; 27.77 donde hay asentamientos humanos; 235.31 que actualmente son de uso pecuario y 1,619.24 de vías de comunicación, donde hay infraestructura vial, líneas eléctricas de alta tensión, incluso, vía férrea.

Residuos y emisiones

Durante la preparación del sitio, construcción, operación y mantenimiento, se prevé la generación de 473,550 kilos de residuos sólidos urbanos, 119,892 metros cúbicos de residuos de concreto que requieren manejo especial y 5,432 toneladas de traviesas de madera.

El documento identifica impactos negativos para la fauna por el desmonte, despalme, operación y mantenimiento de maquinaria y equipo, movimiento de tierra, entre otras acciones. Eso, debido a que, al disminuir la cubierta vegetal, se reduce la superficie habitable por la fauna silvestre. También, se crearán barreras durante las actividades del proyecto, fragmentando algunas zonas del mismo.

Advierte que se podría provocar la fragmentación de hábitats; así como, la afectación de corredores biológicos, determinando la modificación del índice de conectividad y de barrera, así como el comportamiento de la fauna nativa.

Asimismo, los individuos de las especies afectadas serán ahuyentadas y se desplazarán hacia zonas aledañas y también puede ocurrir atropellamiento de fauna, ya sea por la circulación del derecho de vía y el funcionamiento del tren.

Para esto desde el diseño se propusieron obras de drenaje, pasos de fauna, construcción de puentes y se prevé que haya un programa de ahuyentamiento de fauna. Además, habrá modificación de la configuración escénica: establecimiento de elementos constructivos ajenos a los sitios naturales intervenidos.

Medidas de restauración

La MIA considera para recuperar las 606.04 hectáreas de vegetación forestal una serie de acciones durante cinco años, que van desde la selección de sitios propicios para la aplicación de la revegetación y reforestación con fines de compensación y restauración forestal, hasta reforestar en superficies con vegetación secundaria de los diferentes tipos de vegetación encontradas en los cuatro estados.

Además, dar seguimiento a la plantación para garantizar la efectividad de la reforestación; recuperar los servicios ambientales impactados por la instalación del proyecto en áreas forestales.

Para eso será necesario firmar acuerdos de conservación con propietarios de las superficies seleccionadas para reforestar.

Debido a que la elección de las especies adecuadas define el éxito de la reforestación, se considerará, en primera instancia, las especies de la región, principalmente nativas, que mejor se adapten a las condiciones del ecosistema a restaurar, siendo los criterios para considerar el tipo de suelo, clima, topografía, disponibilidad de agua, los objetivos de la plantación, velocidad de crecimiento, entre otros.

El Tren Maya consistirá en un circuito alrededor de la península de Yucatán con un recorrido de 1,500 kilómetros con 19 estaciones y 12 paraderos que pasará por los estados de Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo. En la primera etapa contempla un recorrido de aproximadamente 631.25 kilómetros, cuya trayectoria involucra los estados de Chiapas, Tabasco, Campeche y Yucatán e interconectará con las principales ciudades y sitios turísticos de la Península de Yucatán. Los tramos son Palenque-Escárcega; Escárcega-Calkiní; Calkiní-Cuxtal y Cuxtal-Izamal.

En ese trayecto habrá 13 estaciones ferroviarias en el que pasará un tren de velocidad media (máxima de 160 kilómetros por hora para pasajeros y de 100 kilómetros por hora para carga). Contará con 146 pasos vehiculares; 24 viaductos; tres bases de mantenimiento; un taller de mantenimiento; 40 pasos de fauna; obras de drenaje y dos estaciones de carga en Candelaria y Campeche.

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