El exsecretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos Zepeda, permanecerá recluido en Los Ángeles, Estados Unidos, luego de que el juez de la Corte del Distrito Centro del estado de California, Alexander F. Mackinnon, le negó la libertad bajo fianza por el alto riesgo de fuga.

Durante una audiencia a través de videoconferencia, Cienfuegos ofreció pagar 750,000 dólares, producto de “ahorros de su vida”, según dijo su abogado Duane Lyons.

“Podría conseguir más de familiares y amigos, pero eso es lo que tiene ahora mismo”, sostuvo el defensor.

Cienfuegos argumentó al juez que quedarse en prisión lo pone en riesgo de contraer Covid-19, y dijo no tener la intención de huir porque desea defender su reputación y limpiar su nombre.

El fiscal federal Ben Balding calificó como serias las acusaciones que enfrenta Cienfuegos, y advirtió que el acusado “tiene todos los incentivos para huir” haciendo uso de “sus contactos en México”.

Por ello, el juez MacKinnon admitió los argumentos de los fiscales estadounidenses, y expuso que si bien existe un tratado de extradición vigente entre México y Estados Unidos, lograr la aprehensión y traslado sería complicado “porque involucra un proceso político”, además de que puede tardar años.

Otro elemento que tomó en cuenta el juez fue que el exsecretario se negó a entrevistarse con representantes de programas de servicios previo al juicio que permite a la Corte obtener información relevante del propio acusado.

El abogado del extitular del Ejército mexicano, Duane Lyons, pidió al juez no trasladar a Cienfuegos a Nueva York hasta que pueda entrevistarse con su abogado mexicano, quien ya se encuentra en Los Ángeles.

Proceso en Nueva York

Se prevé que el fiscal firme el próximo viernes el traslado de Cienfuegos a Nueva York, aunque esto podría tardar días en llevarse a cabo.

Una vez que sea trasladado a Nueva York, enfrentará el proceso en una Corte de Brooklyn que será presidida por el juez Sanket J. Bulsara. Por lo pronto, Cienfuegos seguirá recluido en el Centro Metropolitano de Detención en Los Ángeles, bajo custodia del cuerpo de alguaciles.

El exalto mando militar enfrenta cinco cargos por presuntamente conspirar para la exportación a Estados Unidos de heroína, cocaína, metanfetamina y mariguana, y por lavado de dinero.

La legislación estadounidense contempla una pena mínima de 10 años de cárcel para cada uno de los delitos imputados al general de 72 años de edad.

En una investigación, la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés), interceptó, entre 2012 y 2018, decenas de mensajes telefónicos al entonces secretario de Defensa Nacional en conversaciones con Juan Francisco Patrón Sánchez, líder del Cártel H-2 —quien murió en el 2017 en un enfrentamiento con la Marina— en los que supuestamente trataron el tráfico de droga y sobornos.

Cienfuegos, o el Padrino, como supuestamente se referían a él, habría asesorado al Cártel H-2 sobre operaciones de sus enemigos, además de proteger sus actividades.

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