El presidente Andrés Manuel López Obrador descartó el martes que se vaya a generar un conflicto con Estados Unidos por el envío a Cuba de barcos con suministros como alimentos y combustible, pese al embargo estadounidense contra la isla.

El mandatario defendió su postura asegurando que la isla de gobierno comunista no tiene suficiente oxígeno y necesita diésel para dar electricidad a los hospitales en medio de un aumento de los casos del coronavirus.

Está planeado que el martes zarpe un barco desde el puerto de Veracruz hacia Cuba y el miércoles otro más con alimentos y oxígeno, adelantó López Obrador.

"Somos un país independiente, libre y soberano y estamos actuando de esa manera", dijo en su rueda de prensa diaria.

"Si se tratara, aceptando sin conceder, de que (los barcos) llevan armas, pues a lo mejor, (...) eso sí podría cuestionarse. Pero ¿alimentos?, ¿medicamentos? ¿Por qué ese bloqueo?", agregó.

Un tanquero de bandera mexicana cargado con diésel, propiedad de Pemex, llegó la noche del lunes al puerto cubano de La Habana, según datos de Refinitiv Eikon, luego de que el gobernante mexicano prometiera ayuda humanitaria a la isla.

El lunes, López Obrador conminó a su homólogo estadounidense, Joe Biden, a tomar una decisión respecto al embargo comercial a Cuba. La medida data de 1960 como represalia a las expropiaciones de compañías y propiedades estadounidenses en la isla por parte del gobierno de Fidel Castro. Aunque inicialmente excluía alimentos y medicinas, en 1962 las restricciones llegaron a ser casi totales.

Rusia también ha enviado ayuda humanitaria a la isla. Actualmente, Cuba se encuentra atravesando una ola de protestas sin precedentes por la escasez de alimentos y medicinas, cortes de energía y restricciones a las libertades civiles.