El presidente Andrés Manuel López Obrador acusó que "hay mano negra" en el asunto de las manifestaciones de policías federales y advirtió que "no hay ningún motivo, ninguna razón, no es una causa justa, no se está despidiendo" a elementos.

Luego de ofrecer disculpas a los ciudadanos porque dichos policías "se amotinan, toman las calles", expuso que voluntariamente algunos "buenos elementos" que han pasado la prueba se integrarán a la Guardia Nacional.

Dijo, sin embargo, que otros no podrán estar en la Guardia Nacional porque no se acepta a cualquiera. "No sólo porque no pasan la prueba", sino porque no están en buenas condiciones, no tienen conductas aceptables y "tienen problemas de salud", apuntó.

López Obrador aclaró que "van a seguir trabajando en la Policía Federal", pues hay que cuidar oficinas e instalaciones estratégicas, como del sector energético, de Pemex y Comisión Federal de Electricidad, así como otras como museos, parques o las mismas instalaciones de las secretarías del gobierno que requieren cuidado.

"No se va a despedir, repito, a nadie, a nadie. Además ya lo saben. Y mantienen sus prestaciones. Entonces por qué las manifestaciones. ¿Está raro, verdad?.

"Esta Policía se creó hace como 20 años y la verdad no se consolidó, se echó a perder. Y con más intensidad se pervirtió en el tiempo que estuvo dependiendo de la Secretaría de Gobernación, entonces desde arriba hacia abajo imperó la irresponsabilidad y la corrupción", subrayó.

Agregó que si los policías federales se manifiestan "tenemos los ciudadanos que resistir, aguantar. Pero es en bien de todos. Esto se tiene que arreglar y se tiene que arreglar manteniendo el orden, sin autoritarismo, el diálogo y con el uso de la razón".

"Hay mano negra en este asunto. Esto se manejaba antes desde Bucareli, desde los sótanos de Bucareli. Y piensan que va a ser lo mismo. No, no vamos a reprimir, no somos iguales y se va a resolver este asunto porque no se está cometiendo ninguna injusticia, que quede claro", añadió el mandatario.