Lectura 4:00 min
Esa puerta de Trump que se abren los Slim

Jonathan Ruiz Torre | Parteaguas
Ahí les va una linda historia de coincidencias, habilidad, visión o todas juntas. Describe sólo un ejemplo de cómo es posible aumentar una fortuna como la de la familia Slim y también puede explicar, en parte, cómo Grupo Carso acerca poco a poco su valor al de América Móvil.
Comienza en lo alto de esas torres de cables que vemos cuando perdemos la vista en la carretera. Es la vía para llevar la electricidad desde los centros de generación hasta su cargador del celular.
Urgido de energía, el gobierno de Estados Unidos acaba de diseñar un plan para obtener mucha de ella con una baja inversión. ¿Cómo? Cambiando conductores y cables, sin construir nuevos necesariamente, bajo una iniciativa que tiene nombre: SPARK.
¿De qué va este asunto? El 24 de septiembre, el Departamento de Energía (DOE) de Estados Unidos seleccionó 31 proyectos en 26 estados dentro de la iniciativa SPARK.
La inversión total prevista del proyecto es de 5,250 millones de dólares, de los cuales poco más de un tercio proviene del erario federal de ese país.
Es un montón de dinero, pero luce como una cantidad ridícula cuando se compara con lo que puede aportar a la infraestructura energética: más de 23 gigawatts adicionales de capacidad eléctrica sin depender exclusivamente de construir nuevos corredores.
Instalar plantas de generación comparables con esa capacidad representaría desembolsar unos 40 mil millones de dólares, unas 8 veces más de lo que costará esta campaña.
Los proyectos de SPARK reconstruirán o reemplazarán conductores en unos 2,400 kilómetros de líneas de transmisión y desplegarán tecnologías para mejorar la utilización de la red en más de 33 mil kilómetros de cables.
¿Cómo van a hacer eso los vecinos sin aumentar necesariamente el número de esas torres que les mencioné al principio? Todo tiene que ver con el calor.
Los cables y conductores tienen un límite de capacidad de transmisión de electricidad cuando se calientan, a menos que usen materiales de nueva generación que soportan más calor.
Cuando operan en lugares muy fríos, pueden llevar más energía. ¿Pero cómo saber cuándo un cable está a temperatura para llevar más electricidad, si está bien lejos? Con nuevos sistemas de monitoreo que usen IA.
El DOE busca precisamente usar conductores de mayor capacidad, sensores, control dinámico de líneas y otras tecnologías que permitan mover más electricidad por infraestructura existente.
Hay empresas de aquel lado que pueden entrar al negocio de vender nueva tecnología.
Digamos: Nuton, basada en Utah, Estados Unidos, fundada por la angloaustraliana Rio Tinto.
Aquí es donde entra la genialidad de la estrategia de Carso.
Históricamente, las empresas extranjeras se han topado con la estricta barrera de la ley “Build America, Buy America” (BABA), que exige que los proyectos financiados con fondos federales utilicen insumos estadounidenses.
Carso no intentó pelear contra la regla; la absorbió. Al firmar una alianza con Nuton en mayo de 2026, Condumex, dirigida por Hugo Gómez Sierra, aseguró el rol de fabricante principal de los cátodos de cobre provenientes de la mina Johnson Camp, en Arizona.
Con materia prima extraída y refinada en suelo estadounidense, Condumex resolvió el rompecabezas del origen nacional, permitiendo a los contratistas de SPARK usar sus productos sin violar las normas de contenido local.
La estrategia va más allá: ataca la tendencia de la descarbonización.
El DOE evalúa con lupa el impacto ambiental de los proyectos. Al procesar el cobre de Nuton —obtenido mediante una biotecnología patentada que emite hasta 60% menos carbono que los métodos convencionales— Condumex puede ofrecer cables de extra alta tensión que reducen drásticamente sus emisiones indirectas o de “Scope 3”.
Condumex es parte de Grupo Carso, cuyo valor de mercado casi se duplicó en 5 años hasta alcanzar unos 17 mil millones de dólares, una cuarta parte del valor de América Móvil. Hace un lustro la diferencia era de seis veces entre una y otra.
Prometo seguir esta historia y, como les anticipé, sigo también la pista de la Misión Génesis, lanzada por el presidente Donald Trump en 2025, de la que deriva esta oportunidad que abordan los Slim.

