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Proyecto Explanada: un lugar seguro

Gabriela Gorab | Entre quimeras y palabras
¡Por fin algo nuevo e interesante sucede en el poniente de la CDMX!
En Proyecto Explanada, una residencia de Las Lomas de Chapultepec se convierte en un espacio para el arte contemporáneo, donde 18 galerías presentan sus propuestas fuera de los habituales white walls. La arquitectura no desaparece, sino que dialoga con las piezas e interviene en la manera de percibirlas.
Los salones, las habitaciones, los vestidores e incluso los baños forman parte de la experiencia. Los detalles de carpintería, los tapices y las dimensiones de cada espacio adquieren una presencia que difícilmente encontraríamos en una feria convencional. Por momentos, la atención oscila entre las obras y los elementos de la propia casa, y esa relación resulta tan interesante como las piezas que la habitan.
Hay algo en esta casa que me hace sentir acogida y tranquila. Sus detalles me transportan a mi infancia: la madera, los tapices y ese aire vintage que parece conservar algo de otra época. Es una sensación familiar, casi nostálgica, que contrasta con las piezas contemporáneas, algunas irónicas y divertidas, que aparecen en los distintos espacios. Me gusta esa convivencia entre lo antiguo y lo actual, entre lo que me resulta conocido y aquello que consigue sorprenderme.
Me gusta pensar en cómo cambia nuestra percepción del arte dependiendo del lugar donde lo encontramos. Una escultura puede imponerse en la amplitud de un museo y adquirir otro carácter dentro de una habitación. Una pintura deja de dialogar únicamente con otras pinturas para hacerlo también con la arquitectura, la luz y los objetos que la rodean. Quizás no cambie necesariamente su significado, pero sí nuestra relación con ella.
Proyecto Explanada reúne a distintas galerías del circuito contemporáneo mexicano, entre ellas OMR, PEANA, House of Gaga y Galería Mascota, en una iniciativa vinculada con Sotheby's, kurimanzutto y House of Gaga. La propuesta me parece particularmente interesante no solo por la unión y colaboración entre las galerías, sino también por la manera en que acerca el arte al espacio del hogar.
Otro aspecto interesante es que invita a reflexionar sobre cómo han cambiado las estrategias para presentar y comercializar arte.

Proyecto Explanada.
En 1999, kurimanzutto organizó su primera exposición, Economía de mercado, en el Mercado de Medellín. Durante un solo día, las obras convivieron con el comercio cotidiano de un mercado popular. Fue una manera de cuestionar los espacios tradicionales de exhibición y las relaciones entre el arte, sus públicos y su circulación, así como el impacto que esto puede tener en la gente.
Más de 25 años después, resulta significativo encontrar a la galería vinculada con una propuesta que vuelve a sacar el arte de su contexto habitual, esta vez para introducirlo en una residencia.
El paralelismo me parece justo y quizás necesario. En un caso, las obras entraban en un espacio de comercio popular; en el otro, se acercan al universo del coleccionismo privado. Ambos proyectos utilizan el contexto como parte de la experiencia artística, aunque las condiciones sociales y económicas que los rodean sean muy distintas.
No encuentro ninguna contradicción en que el arte busque nuevas formas de comercialización. Las galerías cumplen una función indispensable en la producción y circulación de las obras. Acompañan a los artistas, financian proyectos, construyen relaciones institucionales y contribuyen a que muchas trayectorias puedan desarrollarse a largo plazo.
Sin embargo, hay una diferencia entre crear un entorno que favorezca el encuentro con una obra y construir uno que estimule principalmente el deseo de poseerla.
Es ahí donde Proyecto Explanada abre una conversación que me llama la atención. La belleza y calidez de una residencia pueden enriquecer la lectura de una pieza, pero también competir con ella. Una buena presentación no depende únicamente de que los objetos luzcan bien en un espacio, sino de las relaciones que se establecen entre ellos y de lo que generan en quien los mira.
También está el asunto del acceso. La cercanía que ofrecen estos encuentros permite conversaciones menos apresuradas que las de una feria multitudinaria. Esa intimidad puede ser valiosa para artistas, galeristas y coleccionistas y, por ende, para el mercado.

Proyecto Explanada.
Me parece importante que los nuevos formatos como este no pierdan de vista esa dimensión, pues el arte contemporáneo necesita compradores, desde luego, pero también espectadores, interlocutores y espacios donde sus ideas puedan discutirse.
Proyecto Explanada refleja una transformación interesante del galerismo mexicano, que busca experiencias más personales y colaborativas, sin depender exclusivamente de los calendarios de las grandes ferias y recuperando otras posibilidades de exhibición dentro de un contexto particular.

Proyecto Explanada.
Por un lado, está el hecho de encontrarle un lugar al arte y, por otro, permitir que el arte transforme nuestra manera de mirar ese lugar.

