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Mujeres que exportan: nuevas rutas entre México y Dubái

Opinión
Cuando se habla del papel de las mujeres en el comercio internacional, todavía persiste una percepción limitada sobre los espacios que ocupamos en los mercados globales. Con frecuencia se piensa que nuestra participación se concentra en sectores tradicionales o en mercados cercanos. Sin embargo, la realidad es distinta. Cada vez más mujeres mexicanas están abriendo rutas comerciales en regiones que hace apenas unos años parecían lejanas o incluso inaccesibles. Una de esas regiones es el Medio Oriente y, particularmente, los Emiratos Árabes Unidos.
Desde mi experiencia como empresaria mexicana radicada en ese país, he podido comprobar que muchas de las ideas que existen sobre el papel de la mujer en Medio Oriente no corresponden con la realidad económica actual. Dubái y Abu Dabi se han consolidado como centros globales de comercio, inversión y emprendimiento. En ese contexto, las mujeres —tanto locales como extranjeras— participan activamente en el desarrollo empresarial, la innovación y la expansión de nuevos mercados.
Hoy en día, las mujeres desempeñan un papel fundamental en las micro, pequeñas y medianas empresas. Se estima que entre el 31% y el 38% de las pymes en los mercados emergentes pertenecen a mujeres. No obstante, todavía enfrentamos desafíos importantes para internacionalizar nuestros negocios. Solo una de cada cinco empresas exportadoras en el mundo está dirigida por mujeres, lo que evidencia que aún existe un amplio margen para ampliar nuestra presencia en el comercio exterior.
En este contexto, los Emiratos Árabes Unidos representan una plataforma especialmente interesante para las empresarias mexicanas. Durante la última década, el país ha impulsado una agenda orientada a fortalecer el emprendimiento, la innovación y la diversificación económica. Como parte de esta estrategia, se han adoptado políticas públicas que prohíben la discriminación de género en el empleo, la participación económica y el acceso al financiamiento, creando un entorno favorable para el crecimiento empresarial liderado por mujeres.
Los datos hablan por sí solos. En 2010, alrededor de 11,000 empresarias emiratíes lideraban negocios en el país. Con el paso de los años y el fortalecimiento de políticas públicas orientadas a impulsar el emprendimiento de las mujeres, esta participación creció de forma significativa. Para 2021, cerca de 25,000 mujeres emprendedoras poseían alrededor de 50,000 licencias comerciales con un valor estimado de 860,000 millones de dirhams, lo que refleja la expansión sostenida de la participación de mujeres en la economía emiratí.
A la vez que la participación de las mujeres se afianza como un eje estratégico del país, la relación económica entre los Emiratos Árabes Unidos y México atraviesa su mejor momento. Las exportaciones mexicanas hacia este destino han mostrado una tendencia de crecimiento en los últimos años, al pasar de 380,000 dólares en 2020 a 668,000 dólares en 2024; en otras palabras, un crecimiento del 75% en solo cuatro años. Aunque en 2025 el valor registrado fue de 596,000 dólares, la trayectoria reciente confirma que se trata de una relación comercial en expansión, con amplio potencial para que más empresas mexicanas —particularmente aquellas lideradas por mujeres— encuentren en Dubái una puerta de entrada hacia nuevos mercados internacionales.
Para nosotras, este escenario representa una oportunidad única. Dubái funciona como una puerta de entrada a mercados que abarcan no solo el Medio Oriente, sino también África, Asia Central y el sur de Asia. Desde ahí es posible construir alianzas, atraer inversiones y posicionar productos mexicanos en una región que valora cada vez más la calidad, la sostenibilidad y la innovación.
El comercio siempre ha sido una forma de tender puentes entre culturas, economías y personas. Y en ese puente, cada vez más mujeres estamos construyendo nuevas historias de intercambio, cooperación y crecimiento.