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Los hijos que el futuro nos dé

Opinión
El pasado 22 de septiembre el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) anunció los resultados de la Encuesta Intercensal, siendo uno de los datos más comentados la reducción en el número de hijos en México. De acuerdo con el instituto, para 2024 se registró una tasa de fecundidad de 1.2 hijos por mujer en edad reproductiva, ubicándose en un mínimo histórico que representa una caída de 36.8% frente a los 1.9 hijos reportados en 2019. Además, ha transcurrido ya una década desde que se registraron por última vez números mayores a 2.1 hijos por mujer, que es aproximadamente el nivel mínimo para alcanzar la tasa de relevo generacional de la población en México.
Si bien el INEGI no recaba información sobre el motivo para decidir tener menos hijos o incluso para no tenerlos, las causas de este descenso son muy diversas y multifactoriales, y pueden ir desde preocupaciones sobre el costo de la vida y la vivienda, el cambio generacional hacia proyectos de vida enfocados en el desarrollo profesional y académico o incluso en una vida sin hijos, así como factores estructurales como la inseguridad o la conciliación del tiempo dedicado a labores de cuidado frente al mercado laboral.
De acuerdo con el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), en su informe Estado de la Población Mundial 2025, en una encuesta aplicada en 14 países, entre los cuales se encuentra nuestro país, el 39% de las personas a nivel internacional y el 35% en México señalaron restricciones económicas como la principal razón para tener menos hijos de los que originalmente hubieran deseado, teniendo un mayor peso frente a otros factores como salud personal, cambio en proyectos de vida, temores frente al futuro u otros.
En ese mismo estudio, el 14% de las personas encuestadas en México indicaron que entre los motivos para reducir sus expectativas de tener hijos se encontraban preocupaciones sobre el cambio climático o la degradación ambiental, cifra por encima del promedio internacional de 9% y solamente por debajo de Tailandia con el 18% e India con el 16%.
Sumado a lo anterior, en el Reporte sobre Opinión Pública Internacional sobre Cambio Climático, publicado en 2023 por Meta y la Universidad de Yale, el 81% de los adultos encuestados en México considera que el cambio climático “afectará severamente” a las generaciones futuras, siendo además uno de los países latinoamericanos con mayor preocupación sobre este tema entre la opinión pública, solamente por debajo de Costa Rica, donde la proporción reportada fue del 83%.
Todas estas cifras no implican que las preocupaciones por el cambio climático y la disponibilidad de recursos expliquen por sí mismas la reducción de la fecundidad en México, ni tampoco deben entenderse como que tener menos hijos sea la respuesta ante estos desafíos. Por el contrario, muestran que estos elementos forman parte cada vez más de un conjunto de factores que las personas consideran al momento de planear su futuro, por lo que se requiere de datos más detallados alrededor de este tema para el diseño e implementación de la política demográfica en el país. Además, ello apunta a que, en las decisiones reproductivas en México y en el mundo, se consideran cada vez más no sólo las condiciones de vida presentes, sino que también reflejan cómo las generaciones más jóvenes anticipan los nuevos desafíos de la humanidad.
Marco Lara, economista Senior en BBVA Research México