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Opinión

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Donald Trump dice no, pero sí, al T-MEC

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Marco A. Mares | Ricos y poderosos

Marco A. Mares

Estados Unidos no aceptó renovar el T-MEC en sus términos actuales; el T-MEC no se renueva, dice tajantemente el comunicado sobre la revisión conjunta del T-MEC leído el primero de julio por el embajador Jamieson Greer, representante comercial de la Casa Blanca.

Ese es el mensaje que emite el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuyo impacto está orientado al ámbito político de su país, frente a los inminentes tiempos político electorales.

Es parte de su narrativa con la que asegura no necesitar ni a México ni a Canadá; es el posicionamiento del jugador más poderoso que no respeta las reglas y además de incumplirlas, busca redefinirlas, con ventaja.

Es, al mismo tiempo, parte del nuevo paradigma económico y comercial del gobierno de EU, con el que busca abandonar el libre comercio y avanzar hacia un esquema de comercio justo, sin déficits crónicos, la aplicación de aranceles, como herramienta estratégica, para proteger a su industria y contrarrestar subsidios, dumping y prácticas desleales.

México y Canadá habían solicitado la extensión del acuerdo comercial trilateral por 16 años, tal como lo prevé el propio T-MEC. Estados Unidos dijo que no.

Sin embargo, el gobierno de Estados Unidos reconoce en su propio comunicado que el T-MEC permanece en vigor en espera de la resolución de las deficiencias del acuerdo y los déficits comerciales (de EU) con México y Canadá.

Es decir, EU decidió no extender por 16 años más el Tratado México, Estados Unidos, Canadá, pero aceptó mantenerlo por 10 años más y revisarlo anualmente.

EU anunció que se reunirá con México la semana del 20 de julio para una tercera ronda de negociaciones bilaterales relacionadas con la revisión conjunta del T-MEC.

¿Qué significa la resolución del gobierno de EU para México? ¿Es una buena o mala noticia? ¿Continuará la incertidumbre para las inversiones en México?

En términos generales puede considerarse como una buena noticia para México.

Es una buena noticia, porque no se concretó el peor escenario: que el presidente Donald Trump decidiera denunciar el T-MEC. No decidió salirse del acuerdo comercial. Simple y sencillamente decidió que se revise anualmente, por un plazo de 10 años, como también está previsto en el tratado comercial.

El T-MEC permanece hasta el año 2036.

De hecho, había un doble riesgo: además de la probable denuncia del T-MEC se temía que EU impulsara acuerdos bilaterales con México y Canadá.

El gobierno mexicano, con el secretario de Economía, Marcelo Ebrard al frente del equipo negociador, tenía precisamente ese propósito fundamental: mantener vigente el acuerdo comercial. Al final se logró.

Es un triunfo para México, considerando que EU está encabezado por el presidente más proteccionista del siglo.

Adicionalmente, Ebrard y su contraparte, Jamieson Greer han mantenido fuera de las conversaciones, temas que no son estrictamente comerciales y económicos.

Y es una buena noticia porque México todavía tiene margen para lograr la reducción de los aranceles unilaterales que le viene aplicando EU a sectores industriales estratégicos mexicanos como el automotriz, acero y aluminio y tomates.

La decisión de no prorrogar por 16 años sino por 10 años el T-MEC, ya la venían descontando los mercados y en consecuencia, es muy poco probable que genere mayor incertidumbre, en el ámbito comercial, aunque en el campo de las inversiones, el gobierno tendrá que tomar acciones para sacarle brillo al hecho de que está vigente el T-MEC.

Una vez que se definió mantener el acuerdo comercial ¿qué retos tiene el gobierno de México?

La prioridad es eliminar o por lo menos reducir el nivel de aranceles que le aplica EU.

Fundamentalmente aquellos aplicados bajo las secciones 232 (seguridad nacional) al acero y aluminio; y 301 (prácticas comerciales desleales) enfocadas en trabajo forzado, actualmente en fase de análisis.

México iniciará las negociaciones formales con EU, el 20 de julio próximo, con el notable avance de 40 temas revisados y un remanente de 14 por revisar, entre los que, por cierto, no está incluída la Reforma Judicial mexicana.

México puso sobre la mesa 13 temas.

El equipo de Ebrard tendrá que pedir al gobierno de EU un acuerdo para establecer las reglas de la revisión anual y de qué manera intenta reducir su déficit comercial con México y la reducción de las importaciones chinas.

Tendrán que definirse de qué manera se acomodan las piezas de exportaciones e importaciones provenientes de la región asiática, para que lo que deje de importar de China no continúe favoreciendo a Taiwán, cuyo nivel de déficit está muy cerca del de México con EU, y/o a Vietnam.

México tiene que buscar la mejor manera de posicionarse, a partir del mejor trato arancelario del mundo, como un aliado comercial lo mejor integrado posible en el esquema comercial y económico que está construyendo EU. Veremos.

Marco A. Mares

Periodista desde 1975, ha trabajado ininterrumpidamente en periódicos, revistas, radio, televisión e internet. En los últimos 31 años se ha especializado en negocios, finanzas y economía. Es uno de los tres conductores del programa Fórmula Financiera, que se transmite por Grupo Fórmula.

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