Campeche, Chihuahua, Michoacán, Nuevo León, San Luis Potosí... los empates técnicos en un tercio de las elecciones para gobernador del 2021. La desaprobación a los gobernadores salientes. Un sentimiento anti-AMLO entre segmentos del electorado... las encuestas preelectorales y los exit polls poco sirven para explicar la configuración de ese voto bronca que afectó —aunque en diferentes proporciones— tanto a Morena como a Sí por México y que abrió una tercera vía para Movimiento Ciudadano.

Las elecciones del 2021 fueron sorpresivas, en más de un sentido. Allí está, como vívido ejemplo, el vuelco que ocurrió en Nuevo León donde el emecista Samuel García remontó del cuarto lugar en las preferencias al primer lugar, en apenas tres meses. Su crecimiento fue a expensas de la morenista Clara Luz Flores, principalmente.

Clara Luz y el abanderado priista, Adrián de la Garza, fueron alcaldes. La morenista, de General Escobedo; el priista, de la capital regiomontana. En esos ámbitos, ambos contrataron servicios de especialistas en comunicación gubernamental.

Flores Carrales llegó a la campaña a la gubernatura con la asesoría de Mentor Tijerina. De la Garza, por su parte, contrató a INTEGRA, de Alejandra Sota. El contraste entre ambos terminó por anularlos y abrió el camino para que Samuel García obtuviera el triunfo. En su posicionamiento inicial, el Senatore contó con la asesoría de Ramón Ramón.

El caso NXIVM estuvo en medio. Antes de ser postulada por Morena, Clara Luz había sido entrenada por Yago de Marta y encargó su posicionamiento digital a Espora, de Sergio José Gutiérrez. Para el manejo de la crisis, la cúpula morenista pidió a Hugo Scherer —quien lidiaba con la crisis reputacional de Félix Salgado Macedonio— que ayudara a la expriista.

Una cosa es trabajar con la puntera de una contienda y otra, remar contracorriente. El grupo original de consultores que llevó a Clara Luz a la candidatura —reclutado por Tijerina y Abel Guerra—ya no estuvo en la campaña. Y rechazan cualquier responsabilidad en una derrota insólita.

“No tienen vergüenza. Sergio José y Mentor no trabajaron con Morena, pero siguieron con el grupo de priistas que se incorporó a la campaña”, sostiene un asesor de la abanderada perdedora. En ese grupo estuvo Héctor de la Garza, Rogelio Cerda, Felipe Enríquez, Pedro Pablo Treviño y otros operadores cercanos al exgobernador Rodrigo Medina.

Con tantos asesores ¿qué pudo haber fallado? Mentir sobre caso NXIVM fue tan grave como la decisión de deslindar a Clara Luz de AMLO y su partido, bajo el supuesto que el voto urbano podría irse con Samuel García. “Teníamos a la mejor candidata, pero la peor estrategia”, concluye.

El candidato de MC tuvo a Rafael Valenzuela Cardona como estratega, aunque también intervinieron: Roberto Trad en la expansión de influencia digital del candidato ganador, Pedro Torres y Ana María Olabuenaga.

Valenzuela Cardona trabajó anteriormente con Enrique Alfaro en Jalisco y fue el impulsor de un grupo de empresas de comunicación —Euzen, La Covacha e Indatcom— con ADN tapatío, de las que se desprendió Heurística Comunicaciones, que junto con Scherer estuvieron a cargo de la promoción morenista.

Mario Delgado privilegió la campaña federal y dejó que los candidatos a las 15 gubernaturas decidieran libremente sus cuartos de guerra. Si era requerido un consejo, proponía a Heurística y el modelo de comunicación que aplicaron con la exalcaldesa de Mexicali, Marina del Pilar.

Los hermanos Silva Yamuni, junto con Juan Pablo Espinosa y Roberto Morris formaron parte de la asesoría que el CEN morenista proponía a los candidatos, aunque los abanderados de Nuevo León, Sonora, Guerrero y Tlaxcala no atendieron esa recomendación.

En Baja California intervinieron hasta la última etapa, después de que comprobaran —con una encuesta— que Víctor Manuel Castro estaba en la pelea. El abanderado morenista tuvo como asesores a Héctor Llerena y Mauricio García, quien anteriormente trabajó con Mauricio Tabe.

Va por México arrancó con el concepto comunicacional creado por Roberto Trad y Alonso Cedeño, pero cada partido político desdobló su propia estrategia de comunicación. Pico Covarrubias nuevamente produjo los spots del PAN, mientras que el publicista cubano Vladimir de la Torre estuvo en el war room de Alejandro Moreno y el estratega español Antonio Sola colaboró con Rubén Moreira.

Y los candidatos también tuvieron sus propios consultores. Como Lía Limón, que contrató a la exvocera calderonista Alejandra Sota.

El abanderado del PVEM, a la gubernatura de San Luis Potosí, Ricardo Gallardo, contrató los servicios de Adán Figueroa, quien hizo la estrategia digital en el Estado de México cuando Eruviel Ávila era gobernador. Allí derrotaron al equipo panista en el que colaboran Fernando Vásquez Rigada y Andrea de Anda.

Alberto Aguirre

Periodista

Signos vitales

Periodista y columnista de El Economista, autor de Doña Perpetua: el poder y la opulencia de Elba Esther Gordillo. Elba Esther Gordillo contra la SEP.

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