Siempre me ha dado mucha tristeza cuando las personas, maduras, de más de 40 años, me dicen: “Ojalá hubiera pensado en mi retiro antes”. Algunos se dan cuenta de que no tienen un peso ahorrado para sí mismos cuando empiezan a ver que esta etapa se acerca, y se percatan de que será una cuesta arriba para ellos. No he conocido a nadie que no se arrepienta de no empezar antes.

Es curioso pero los chavos que empiezan a trabajar suelen pensar en cualquier otra cosa antes. El retiro lo ven como algo muy lejano. “Ya tendré tiempo de pensar en él”, dicen. “Ahora quiero vivir experiencias”. No hay nada de malo con querer vivir el presente al máximo, pero como en todo, hay que buscar un sano equilibrio.

Si nos ponemos a pensar tantito, nos daremos cuenta de que la vida laboral dura poco más de 40 años.

Mucha gente sale de la universidad a los 23 años, algunos estudian una maestría, pero más o menos en ese momento empezamos a trabajar. El retiro suele ser a los 65 años, pero muchas personas se ven obligadas a hacerlo antes.

Ahora bien, aunque actualmente la esperanza de vida es menor, con los avances médicos tendríamos que pensar que viviremos por lo menos 85 años. Es decir, 20 años más, después de habernos retirado, sin más ingreso que la pensión que hayamos alcanzado con nuestro ahorro para el retiro (o demás instrumentos como seguros o patrimonio propio). Eso es prácticamente la mitad de lo que dura nuestra vida laboral.

Es cierto que, en edades avanzadas, se reducen ciertos gastos. Los hijos ya se habrán graduado de la universidad, la hipoteca estará completamente pagada. Pero otros se incrementan, como por ejemplo los correspondientes a salud y cuidado personal. A veces con los años aparecen enfermedades crónicas y la necesidad de cuidados asistidos.

También debemos tomar en cuenta que durante el retiro muchas personas tienen metas. Algunas se quieren dedicar a aquello que no pudieron hacer durante su vida laboral: al arte, a viajar, a disfrutar de sus años dorados. Eso es lo justo: trabajamos tan duro durante la vida que por lo menos aspiramos a tener un retiro sin preocupaciones financieras, ¿no es así?

Estimaciones

¿Te has puesto a pensar cuánto dinero necesitarías para vivir tus mejores años de la manera como lo deseas? Si ganas 30,000 pesos al mes, eso significan 360,000 pesos al año. Si vas a vivir durante 20 años retirado, multiplícalo por 20. Necesitarías contar con un ahorro superior a los 7 millones de pesos, incluyendo desde luego lo que acumules en tu afore. Eso es más, mucho más de lo que vale tu casa. El retiro es sin duda la meta más importante, la más cara y la de más largo plazo.

¿Qué ahorro tendrías que ahorrar para complementar tu ahorro para el retiro, para alcanzar esta cantidad, si empiezas hoy? Depende de cada caso, pero la respuesta seguramente te sorprenderá. ¿Lo has calculado? ¿Has pedido una proyección a tu afore? Hazlo hoy o por lo menos utiliza alguna de las calculadoras que encontrarás en línea, como por ejemplo la de Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar).

Bajo las condiciones actuales (contribuciones obligatorias), una persona con este ingreso al inicio de sus 30 años, tendría que ahorrar cerca de 10% de su ingreso mensual, porque todavía tiene un horizonte de inversión superior a 30 años, esto es mucho tiempo para lograr, con un buen portafolio de inversión, un crecimiento significativo del patrimonio.

Pero a medida que pasan los años, la cantidad que uno tiene que separar incrementa de manera sustancial. A los 45 años, si esa persona no empezó antes, tendría que ahorrar un monto superior a 20% del ingreso mensual, lo cual para muchos es poco más que imposible. A esa edad se sigue pagando la hipoteca, los hijos están en edad escolar, entre otras cosas que hacen que nuestro nivel de gasto esté en su pico más alto.

A más edad, es posible que los gastos se reduzcan, porque se terminan esos compromisos. Sin embargo, aunque uno tenga una mayor capacidad de ahorro, requerirá guardar más de la tercera parte de lo que gana para poder aspirar a tener el retiro que merece.

Tu retiro es tu meta financiera más importante. No lo pospongas. Independientemente de tu edad, empieza hoy con lo que puedas (con el fin de ir incrementando poco a poco).

No olvides hacer las cuentas y entender no sólo cuánto vas a necesitar, a pesos sino cuánto requerirás ahorrar cada mes para alcanzar esta meta.

Te invito a visitar mi página: http://www.PlaneaTusFinanzas.com, el lugar para hablar y reflexionar sobre finanzas personales.

Twitter:  @planea_finanzas

Joan Lanzagorta

Coach en Finanzas Personales

Patrimonio

Ejecutivo de alto nivel en seguros y reaseguro con visión estratégica de negocio, alta capacidad de liderazgo, negociación y gerencia.

Además es columnista de Finanzas Personales en El Economista, Coach en Finanzas Personales y creador de la página planeatusfinanzas.com