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Sin incentivos
El nerviosismo por el estado de los bancos a nivel mundial y por la incertidumbre de cuándo tocará fondo la recesión e iniciará la fase de recuperación ha generado que los participantes sigan desconfiados por los mercados financieros.
En la jornada de ayer, los inversionistas prefirieron tomar posiciones y refugiarse en el dólar, por lo que la Bolsa Mexicana de Valores fue arrastrada por la aversión al riesgo.
El Índice de Precios y Cotizaciones retrocedió 0.46% a 19,694.36 puntos, con lo que acumuló una caída de 24.20% en el 2009.
Además, de nueva cuenta los títulos de Cemex finalizaron la jornada con pérdidas al caer 6.18 por ciento. La cementera indicó que pospuso indefinidamente la emisión de un bono por 500 millones de dólares, ya que no logró fijar el precio de la emisión que pretendía colocar en mercados internacionales. Asimismo, dijo que ya inició conversaciones con sus acreedores para negociar la reestructuración de su deuda.
Por su parte, los títulos de Grupo México cayeron 7.15% por una caída en los precios del cobre, ante las preocupaciones de que el metal comprado por China se destine tan sólo para el almacenamiento, lo cual indica que la demanda no ha mejorado.
En medio de las preocupaciones por el rumbo de la economía global, Warren Buffet dijo que la economía estadounidense cayó en un precipicio y que el caos que se vive se extenderá más allá del 2009.
Mientras, el jefe del BCE explicó que se han ignorado elementos positivos que ya se han implementado y que permitirán reactivar a la economía, como los paquetes de estímulo económico y las acciones para evitar el colapso de instituciones financieras.
mcluna@eleconomista.com.mx