Mil 453 millones 245 mil 026 pesos (1,453,245,026, IVA incluido) ha pagado el Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano (SPREM) por 269 producciones independientes de 2014 a 2018, de un total de 3.6 millones de pesos (mdp) realmente erogados provenientes del presupuesto federal, ingresos propios por la venta de productos y servicios y recursos para proyectos de infraestructura. 66 producciones independientes no han sido transmitidas desde la creación del SPREM hasta el 31 de diciembre de 2019. De 13 producciones “no se tiene identificado ningún respaldo físico, ni se tiene registro de que haya sido entregada”, pero sí se pagaron. Todo esto corresponde a la anterior administración federal.

La producción independiente busca mayor pluralidad, diversidad, participación ciudadana y estimular los valores artísticos locales, nacionales y las expresiones de la cultura mexicana en los contenidos audiovisuales. La reforma en materia de telecomunicaciones de 2013 ordena al SPREM dar espacio a las obras de producción independiente. La ley secundaria define al productor nacional independiente de contenidos audiovisuales como una persona física o moral de nacionalidad mexicana que produce obras audiovisuales a nivel nacional, regional o local, que no cuenta con una concesión de telecomunicaciones o radiodifusión, ni es controlado por un concesionario.

El artículo 8 de la Ley del SPREM señala expresamente que deberá dar espacio a las obras de producción independiente que contribuyan a promover (¡oh, qué importante en este momento!) el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia, así como a la expresión de la diversidad y pluralidad de ideas y opiniones que fortalezcan la vida democrática de la sociedad, para lo cual destinará por lo menos 30% de su programación semanal.

A través de una solicitud de información, se pudo constatar que el Canal 14 de TV abierta, operado por el SPREM, ha cumplido con el porcentaje de producciones independientes en el total de la programación semanal desde la creación del SPREM hasta el 31 de diciembre de 2019. La semana que menos producción independiente transmitió fue 20%, pero ha llegado a tener semanas con 61% de contenidos independientes.

El impulso a la producción nacional independiente es tal que en la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión se advierte que los radiodifusores comerciales que cubran con producción independiente cuando menos 20% de su programación, podrán incrementar el porcentaje de tiempo de publicidad hasta cinco puntos porcentuales.

Las 13 producciones independientes de las cuales no se tiene respaldo físico ni registro de que hayan sido entregadas ni transmitidas suman costos por 106 millones 637 mil 462.16 pesos. La totalidad de las producciones independientes “enlatadas” que nunca se transmitieron, pero que sí se pagaron con recursos públicos, suman más de 270 millones de pesos (270,190,960.72, IVA incluido) e incluyen las 13 que ni siquiera se entregaron al SPREM.

El contenido “Mujer tienes derecho a...” de 2017 corresponde ¡a un guion! sobre los derechos de las mujeres a vivir libres de violencia, acoso, exclusión y tratos denigrantes, nunca se transmitió pero tuvo un costo de más de 837 mil pesos. “Los derechos de las niñas y los niños” de 2018, por 5 millones de pesos, que “animan a otros pequeños a conocer sus derechos, hablar con sus papás y maestros”, nunca salió al aire.

La producción no transmitida pero sí pagada más costosa fue “Agronoticias” de 2017, por 24.1 mdp, “noticias nacionales relacionadas con programas y proyectos de autoridades federales y estatales en 2016, sobre todo de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa)”. ¿Este noticiario no se transmitió en Canal 14 porque se entregó a su financiador? En Internet existe un noticiario llamado “Agronoticias Sie7e”, pero es de un sitio privado y la primera emisión fue en julio de 2016. También en YouTube existe el canal SaparpaTV, pero hace 9 años está inactivo.

La segunda producción más cara pero que no se vio en la pantalla de Canal 14 fue “Te siento México” (2017), que exhibe “con orgullo un país que desborda atractivos de todo tipo”.

La producción no entregada y obviamente no transmitida más cara fue “Campaña corazón” de 2016, por más de 10 millones de pesos. La sinopsis de este contenido fantasma relata que “es un recorrido por 6 estados de la República que nos reflejan las formas de cada zona en particular que conforman México. Dando un acervo de imágenes que nos enriquecen como cultura y como sociedad. Imágenes que nos cuentan el día a día en regiones muy particulares de nuestro México”.

La segunda producción fantasma (no entregada) más onerosa fue “Visión ganadora” de 2016, por más de 9.4 millones de pesos. “Serie de entrevistas cuyo objetivo es dar a conocer, desde una óptica socioantropológica, aquella condición considerada propia en el mexicano que no nos permite concretar éxitos deportivos o en otros ámbitos de la vida; todo bajo una visión positiva y de mejoramiento humano.”

En este espacio he defendido los medios públicos porque constituyen un contrapeso a los contenidos de la radio y la televisión comerciales, muchos de ellos de calidad deplorable. También he cuestionado a las autoridades y a los legisladores por los magros presupuestos que reciben los medios públicos, cada vez en situación más asfixiantes. Ahora es el turno de decir que es intolerable que, además de pocos recursos, se haga un uso irregular de los mismos con producciones pagadas pero no entregadas, no transmitidas y cuya calidad de producción y realización desconocemos. No se vale.

*El autor es Presidente de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (Amedi).

Twitter: @beltmondi

Jorge Bravo

Analista de medios y telecomunicaciones y académico de la UNAM

En comunicación

Estudio los medios de comunicación, nuevas tecnologías, telecomunicaciones, comunicación política y periodismo. Autor del libro El presidencialismo mediático. Medios y poder durante el gobierno de Vicente