Se terminó el primer semestre del año con gran volatilidad, y aunque diferentes indicadores en los mercados muestran un balance positivo, la verdad sea dicha, son muchos los riesgos que quedan para la segunda mitad del año, por lo que hoy los mercados se encuentran en tensa calma y a la expectativa de lo que pueda suceder

Para empezar, arrancamos el año con una tregua en la guerra comercial que se ha venido librando entre las dos economías más grandes del planeta: Estados Unidos y China. Desafortunadamente, dicha tregua se vio interrumpida por Estados Unidos al acusar al gobierno de China de utilizar tácticas dilatorias en el avance de las negociaciones e imponerle aranceles de 25% a importaciones de productos del país asiático hasta por un monto de 200,000 millones de dólares.

En el marco de la reunión del G20 en Osaka, Japón, y tras varias reuniones pospuestas, el presidente Trump y Xi Jinping finalmente se reunieron a fin de distender la tensa relación el pasado fin de semana, pero en tanto no se llegue a un acuerdo definitivo, el fantasma de una desaceleración económica global sigue presente en los mercados.

Lo anterior ha afectado la perspectiva de política monetaria de los principales bancos centrales, incluida la Fed de Estados Unidos, que pasó de una política monetaria restrictiva y con la posibilidad de incrementar su tasa de referencia en tres ocasiones a lo largo de este año, a un discurso neutral donde incluso se contempla la posibilidad de que dicha tasa pudiera no solamente no incrementarse, sino recortarse hasta en dos ocasiones o 50 puntos base antes de que termine el año.

Esto último impulsó a lo largo del semestre a las principales plazas accionarias, donde la mayoría tuvo ganancias de 2 dígitos como es el caso del Dow Jones que cerró con un avance de 14.03%; el Nasdaq con 20.66%, y el S&P 500 con 17.35 por ciento. En el caso de las europeas, el Eurostoxx 50 ganó 15.73% y el FTSE de Londres, con todo y el Brexit, logró un interesante avance de 29.63%, mientras que en América Latina, el Merval de Argentina se anotó una extraordinaria ganancia de 37.98% y el Bovespa de Brasil un nada despreciable 14.88 por ciento. La única Bolsa con ganancias magras fue la nuestra, que avanzo apenas 3.65 por ciento.

En cuanto a tipos de cambio, la historia es diferente para nuestra moneda, ya que resultó la segunda más ganadora frente al dólar al apreciarse 2.22% en el año al cerrar el viernes pasado en niveles de 19.22 pesos por dólar.

Lo anterior se explica en gran medida por el nivel de tasas de interés que se les ha pagado a los inversionistas. De hecho, la tenencia de valores gubernamentales en manos de extranjeros se incrementó a lo largo del primer semestre en 1.2% equivalente a 189,310 millones de pesos. A pesar de que los principales bancos centrales han tomado una posición más relajada, a Banco de México se le ha complicado el panorama ante fuertes presiones inflacionarias que se vivieron a lo largo del semestre y que apenas en la última lectura se acercó a la meta del banco central.

Por el otro lado, se han tenido un sinfín de recortes en la expectativa de crecimiento de nuestro país para este año, donde incluso algunas estimaciones prevén crecimientos por debajo de 1%, lo cual pinta un panorama muy complicado para nuestra economía.

En resumen, a nivel global arrancamos la segunda mitad del año con fuerte incertidumbre sobre el crecimiento de la economía a nivel global por los factores que ya platicamos, a los que se suma el Brexit, las tensiones en medio oriente, el precio del petróleo y las reacciones que tendrán los bancos centrales ante este entorno, mientras que en México habrá que estar pendientes de la relación comercial con Estados Unidos, la firma del T-MEC, la evolución de las calificaciones que nos den las calificadoras, Pemex, CFE y un sinnúmero de cuestiones que mantienen a los inversionistas con incertidumbre.

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