A Diego, un chico tabasqueño de 15 años, le creció un tumor en el cerebro (craneofaringioma) del tamaño de una naranja (5 cm) y le presionaba áreas que controlan funciones vitales como nervios ópticos; de hecho ya tenía problemas para ver. Si no se lo hubieran sacado le hubiera dañado otras funciones hasta quedar discapacitado y/o generado hidroencefalia con riesgo de llevarlo a la muerte. Se lo detectaron en el IMSS, de donde es derechohabiente, pero al ver que pasaban los meses sin darle fecha para cirugía, su familia se movilizó y los astros se alinearon para que no sólo fuera intervenido por los más expertos neurocirujanos, sino además sin tener que dar un centavo, es decir, en forma totalmente gratuita en el Hospital Médica Sur.

Por otro lado, Óscar, un tapatío de 24 años, ya estaba sufriendo convulsiones por una lesión vascular en el cerebro llamada cavernoma. En su caso era pequeña, de menos de 1 cm, pero si no se lo hubieran eliminado, el peligro era que derivara en sangrados internos que le ocasionarían secuelas y severa discapacidad.

Tanto la cirugía de Óscar como la de Diego eran casos de lo más complejos y el costo de cada una de no menos de 1 millón de pesos. Ambos tuvieron la fortuna de ser intervenidos en forma gratuita y simultánea el pasado jueves en la torre de especialidades del Hospital Médica Sur en el sur de la Ciudad de México.

¿Cómo fue posible? Fue gracias a la unión de voluntades altruistas y fuerzas de neurocirujanos apasionados, así como la colaboración de instituciones como Médica Sur, de México, y Clínica Mayo, de Estados Unidos, que desde hace cinco años vienen fortaleciendo su alianza estratégica con evidentes resultados.

Esta historia debe ser contada porque por donde se le vea tiene rasgos sorprendentes e increíbles. Entre los que impulsaron y participaron en estas cirugías estuvo el doctor Alfredo Quiñones, un neurólogo conocido como Dr. Q, cuya inspiradora vida de migrante mexicano convertido a médico reconocido internacionalmente pasará en breve a la pantalla grande. Justo su labor más grande es la que impulsa con su fundación Mission Brain, haciendo vínculos en todo el mundo para lograr neurocirugías complejas en pacientes que no tienen los recursos para pagarlas.

Fundación Médica Sur, por su parte, cuyo objeto social es más bien la enseñanza y la investigación, esta vez —dirigida por Eduardo González-Pier— encontró la manera de que ambas cirugías pudieran realizarse con todo el equipo e infraestructura necesarios. También contó mucho el apoyo de neurocirujanos mexicanos como el doctor Ramiro del Valle y Jorge Navarro Bonnet.

Óscar podrá regresar a su trabajo manejando grúas en Guadalajara, ser productivo y si quiere casarse y tener hijos, vivir con normalidad. Y al igual que Diego, tras recuperarse de sus cirugías, no enfrentarán lo que significa vivir con discapacidad dependiendo de sus familiares como hubiera sido si no hubieran sido sometidos a esos complejos procedimientos la semana pasada. Su destino hubiera sido otro y el costo les hubiera sido abismal.

Otro aspecto a destacar es el uso de avanzadas tecnologías. La de Óscar pudo hacerse estando él despierto. Durante las cuatro horas que duró la operación —que más bien debe decirse microcirugía—, los médicos pudieron maniobrar con la certeza de no afectar ninguna función cerebral, pues Óscar les respondía y movía miembros del cuerpo conforme se lo pedían, algo que hasta hace poco sería imposible.

Los mismos neurólogos de Clínica Mayo, (donde este tipo de cirugía se realiza con regularidad), nos comentaron que regresaban a casaviendo un nuevo estimulador cerebral utilizado como valioso, pero señalaron que en Estados Unidos aún no está aprobado. El dispositivo está aprobado para su uso en pacientes de Europa y México, algo que no creeríamos, pero es real y habla del nivel de la medicina neurológica en México y específicamente en Médica Sur, que acaba de celebrar su 37º aniversario.

Maribel Ramírez Coronel

Periodista en temas de economía y salud

Salud y Negocios

Comunicadora especializada en salud pública y en industria de la salud. Cursando la maestria en Administración en Sistemas de Salud en FCA de la UNAM.

Fundadora en 2004 de www.Plenilunia.com, concepto sobre salud femenina. Me apasiona investigar y reportar sobre salud, innovación, la industria relacionada a la ciencia, y encontrarle el enfoque de negocios con objetividad a cada tema.