Las escuelas enseñan a los niños mexicanos distintas materias que les permiten adquirir habilidades esenciales, como matemáticas, español, geografía, historia, ciencias, literatura, entre muchas otras. Las mejores enseñan además idiomas y tienen diversos talleres, como informática, que coadyuvan significativamente a la formación de los alumnos. Pero, tristemente, nos enseñan muy poco acerca del manejo del dinero.

En algunos casos, los libros dedicados a la resolución de problemas básicos de aritmética incluyen algunos ejemplos relacionados (por ejemplo, si una bolsa de naranjas cuesta 10 pesos y le pago con un billete de 20 al vendedor, cuánto me tendría que regresar de cambio). Pero no mucho más que eso.

Así, los niños sólo aprenden un poco del uso del dinero con lo que ven en casa. En mi caso tuve dos ejemplos distintos y discordantes: mis padres y mis abuelos. El contraste me enseñó muchas cosas, pero otras las tuve que aprender en el camino y, como se dice popularmente, a base de golpes y de necesidad por sacar adelante a mi familia.

He leído muchos libros y blogs sobre el tema (la mayoría en inglés), le he preguntado a expertos y he cometido muchos errores, que me han servido porque he podido aprender de ellos.

Pero pocos tienen —o buscan— esa misma oportunidad. Durante mis años como columnista en finanzas personales, me he encontrado personas que buscan aprender y entender los distintos conceptos, pero también aquellos que son necios y se quedan inmersos en sus propios prejuicios e ideas preconcebidas, en lugar de intentar abrir su mente a otras posibilidades.

Hace unos días, estaba discutiendo en Twitter con una persona que quería poner un negocio, pero confundía ingresos con ganancias. Intenté hacerle ver que a los ingresos por venta hay que restarle los gastos, incluida la depreciación del activo fijo. Traté de introducirle el concepto de margen de utilidad. Al hacerle ver que sus números no salían, fue como si lo hubiese insultado: se cerró y me dijo de todo.

Estamos hablando de negocios, que no son finanzas personales (aunque muchos conceptos son aplicables también). Me puse a pensar que la gente que busca poner un negocio tendría que saber matemáticas financieras básicas, que sí se estudian en las escuelas (en mi caso, en la preparatoria y también en la universidad), conocimiento que se puede adquirir de muchas maneras.

En fin, me ha tocado de todo. Gente que no entiende cómo funcionan las afores o por qué tienen minusvalías y que me dice “vendido” cuando se las trato de explicar. Como si las estuviera defendiendo. O bien, personas que piensan que los que hablan de finanzas son prácticamente ladrones de cuello blanco. Como si ellos no tuviesen que manejar dinero todos los días o no se fueran a retirar algún día.

Por otro lado, hay muchas personas que no hablan de dinero. No sé si les da vergüenza o si en su casa era un tema tabú, pero lo evitan como si fuese algo malo. Lo mismo pasa en ciertos círculos sociales: las conversaciones sobre dinero no van más allá que el precio del celular de última generación, o bien, comentarios sobre la economía en general.

Pareciera que a veces es menos incómodo hablar de sexo que de dinero. El problema es que eso se traslada también a círculos cercanos: parejas que jamás hablaron sobre este tema hasta que empezaron a vivir juntas y se dieron cuenta de situaciones que les eran completamente desconocidas (por ejemplo, que el otro tenía todas las tarjetas de crédito hasta el tope).

Somos muchos los que pensamos que en las escuelas deberían enseñarse, además de conocimientos, habilidades básicas para la vida. Por ejemplo: principios de nutrición, para que los niños aprendan a comer de manera equilibrada o interpretar una etiqueta.

Temas de ecología para que sepan cuidar el medio ambiente. Se debe hablar de sexualidad y de los peligros de las drogas. Pero también se les debe enseñar a manejar su dinero, las consecuencias de las deudas, los efectos de la inflación, la importancia del ahorro, el gran poder del interés compuesto y también un poco de cultura de previsión. Ojalá algún día lo podamos ver.

Te invito a visitar mi página: http://www.PlaneaTusFinanzas.com, el lugar para hablar y reflexionar sobre finanzas personales. Twitter: @planea_finanzas

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JoanLanzagorta

Coach en Finanzas Personales

Patrimonio

Ejecutivo de alto nivel en seguros y reaseguro con visión estratégica de negocio, alta capacidad de liderazgo, negociación y gerencia.

Además es columnista de Finanzas Personales en El Economista, Coach en Finanzas Personales y creador de la página planeatusfinanzas.com