Tabasco ha sido fuertemente golpeado en los últimos años, no solamente por las torrenciales lluvias típicas de nuestra tierra, sino también por quienes estando en el poder no han logrado reactivar el potencial económico del sur-sureste. En medio de este contexto desolador, me encuentro sumamente agradecida y muy comprometida, con el honor y la oportunidad que me brinda mi instituto político para abanderar esta causa y ser la voz de los tabasqueños a partir del 1 de septiembre desde el Congreso de la Unión.

En Tabasco y en todo el país nos enfrentamos a una realidad desafiante: una mayoría abrumadora votó por un cambio en el modelo económico y por la esperanza de alcanzar un mejor nivel de vida. La pregunta inmediata es: ¿Esto es trabajo exclusivo del presidente? Yo más bien estoy convencida de que la tarea es de todos.

El ciudadano debe exigir con justa razón lo que le corresponde, pero debe hacerlo de forma más participativa y activa, no sólo a través de redes sociales o esperando recibir de los políticos una despensa. Quien participa en la construcción de un país mejor debe instar por educación de calidad, hospitales al alcance de todos, servicios financieros asequibles, transporte digno y certeza de su patrimonio; debe exigir tener las oportunidades suficientes, para que, a partir de su trabajo, pueda salir adelante junto con su familia.

Un mexicano responsable también demandará al presidente electo, a los nuevos gobernadores, a cada uno de los presidentes municipales y a quienes formen parte de este nuevo gobierno poner su lealtad y trabajo al servicio de México; no es tiempo de intereses particulares ni proyectos personales, y la mejor vía para hacerlo es, justamente, a través del Congreso.

El Congreso es relevante no solamente por su facultad de legislar, sino también porque representa los intereses de los mexicanos, siendo el contrapeso del Ejecutivo. Esto, en otras palabras, significa, que los diputados debemos vigilar que el presidente, los gobernadores y cada uno de los funcionarios hagan correctamente su trabajo, y demos un uso adecuado a los recursos públicos que los ciudadanos aportan.

A pesar de que como legisladores tenemos un trabajo tan delicado, como es mantener el equilibrio entre las fuerzas políticas, la percepción del desempeño del Congreso en general ha sido mediocre. Los diputados, los partidos políticos y los sindicatos son las instituciones en las que menos confían los ciudadanos. Una vez le pregunté a Rolando Cordera cómo podríamos comunicar mejor los logros obtenidos, me contestó que no era un experto en comunicación, pero que estaba convencido de que cuando uno hace bien su trabajo, se nota.

En esta nueva etapa de México, en la que existe escepticismo de que nuestro país pueda seguir por la senda del desarrollo y el crecimiento a partir de este liderazgo de izquierda, hago un llamado al presidente electo, a todos los integrantes de su gabinete, a quienes serán mis compañeras y compañeros legisladores en el Congreso de la Unión, y a todos los ciudadanos responsables a que participemos activamente en la construcción del México que merecemos.

La discusión ya no se trata de partidos políticos, ahora versa en la convicción, en las ganas y el entusiasmo de lograr un país más equitativo y con más oportunidades, moderno y con crecimiento, un México más incluyente, con un gobierno al servicio de los mexicanos, y no al servicio de unos cuantos.

¡Hasta nuestro próximo encuentro!

*Diputada Federal Plurinominal electa en la Tercera Circunscripción Electoral por el Estado de Tabasco y expresidenta de la Federación de Colegios de Economistas de la República Mexicana A.C.

Soraya Pérez

Economista

Entre Números

Expresidenta de la Federación de Colegios de Economistas de la República Mexicana A.C.