En el origen, se llamaba Patria Nueva. Sería la plataforma de lanzamiento de su proyecto político, después de haber gobernado Veracruz durante seis años. Fidel Herrera Beltrán radicaría en el Distrito Federal y buscaría la Presidencia Nacional del PRI.

A mediados del 2010 nada parecía amenazar el relanzamiento de la carrera del político originario de Nopaltepec. En los últimos meses de su mandato, El Tío Fide enfrentó a una oposición encarnizada y con mucha hostilidad entregó el poder a Javier Duarte de Ochoa.

La amenaza velada de que saldría a la luz un expediente negro descarriló su ruta hacia el liderazgo partidista.

Salvo unas semanas de descanso, el veracruzano partió rumbo a Baja California Sur, donde se hizo cargo de la operación electoral en favor del abanderado tricolor a la gubernatura, Ricardo Barroso. Iba con la consigna de hacerlo ganar, pero no tuvo éxito.

Hace un mes, Herrera Beltrán partió rumbo a su querida Londres –hace dos décadas estudió una maestría en la London School of Economics–, donde reconvino sus planes; ahora, al frente de una iniciativa que denomina Nueva Nación. ¿Querrá competir con Enrique Peña Nieto y Manlio Fabio Beltrones por la candidatura presidencial del PRI? No necesariamente, sino que trata de recoger ideas y propuestas sobre los principales problemas que enfrenta el país, que serían entregadas al abanderado tricolor, en el 2012, con la finalidad de enriquecer su plataforma programática.

Afincado en la ciudad de México –habita en una vieja casona de la calle Prado Sur, en las Lomas de Chapultepec, que perteneció al exgobernador de Chihuahua, Teófilo R. Borunda–, el exmandatario veracruzano ha recibido una encomienda compleja: ubicar al PRI como la primera fuerza electoral en los comicios federales del año próximo. Si tiene éxito, recibiría a cambio una posición legislativa de privilegio, incluso la Presidencia de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal si así lo quisiera.

En vísperas de la renovación de la dirigencia nacional del tricolor en la capital de la República, comenzó a sonar el nombre del exgobernador veracruzano como un candidato de consenso, que podría aislarse de las pugnas que sostiene los grupos que encabezan el exsenador Manuel Jiménez Guzmán y el diputado Cuauhtémoc Gutiérrez por el control del PRI capitalino. Aunque ese premio de consolación está fuera del interés del político veracruzano.

Hace algunos meses, entre los asesores del presidente Felipe Calderón corrían apuestas sobre el futuro de Fidel Herrera, quien era motivo de un seguimiento puntual, de una observación acuciosa. Y es que nadie atinaba a explicar la forma en que este moderno Rey Midas pudo repartir tanto dinero en efectivo entre la nube de peticionarios que permanentemente lo siguió a lo largo de todo su sexenio. Tampoco encontraban una explicación a su rutina de actividades (prácticamente no descansaba) ni a su larga y tediosa oratoria. Además del descubrimiento de algunos deslices y asuntos íntimos, hallaron elementos para procesarlo, en los meses previos a la elección de Gobernador en Veracruz, pero la entonces fiscal para la atención de delitos electorales de la PGR. En los últimos días, el nombre del exmandatario de Veracruz, junto con los exgobernadores de Tamaulipas, Eugenio Hernández, y de Durango, Ismael Hernández, es mencionado con insistencia. Entre ellos estaría el blanco de la guerra sucia que emprendería el gobierno federal contra la cúpula priísta.

Por lo pronto, Herrera Beltrán se incorporó a la campaña electoral de Eruviel Ávila en el Estado de México. Aunque Beatriz Paredes sólo estará a cargo de operaciones simbólicas y declaraciones rimbombantes. Después de unas semanas en tierras mexiquenses, Herrera Beltrán comenzará a operar en el Distrito Federal.

Después de 15 años de gobiernos perredistas –sostiene– están dadas las condiciones para que el PRI pueda recuperar el Distrito Federal en el 2012. Podría lograrlo, gracias a la fuerza territorial de sus operadores y al buen gobierno de Enrique Peña Nieto. ¿Será?

EFECTOS SECUNDARIOS

VOCEROS. Frente a la violencia e inseguridad que privan en el país, la iniciativa No + Sangre realizará el lunes 6 de junio el acto 1 Minuto X No + Sangre con la participación de intelectuales, artistas, periodistas, víctimas del crimen y organizaciones de derechos humanos. Cada participante expresará hasta por un minuto su punto de vista sobre la emergencia nacional que hoy sufrimos los mexicanos y que ha causado más de 40,000 muertos, así como decenas de miles de desaparecidos. Entre los participantes se encuentran: el exministro Genaro Góngora; los actores Regina Orozco y Bruno Bichir; los moneros Eduardo del Río Rius, Rafael Barajas El Fisgón, José Hernández y Antonio Helguera; además de los periodistas Miguel Ángel Granados Chapa, Lorenzo Meyer y Lydia Cacho. El intelectual Javier Sicilia será quien abra el acto, con un mensaje grabado.

INÉDITO. El dirigente de la Confederación de Organizaciones Sindicales, José Guadalupe Uribe, prometió más de 100,000 votos en favor del candidato del PAN a la gubernatura del Estado de México, Luis Felipe Bravo Mena. ¿Un líder obrero que simpatiza con la derecha? Resulta un tanto extraño. Pero más raro resulta saber que este excetemista pregona una propuesta de reforma laboral con la que se terminarían las huelgas en México. ¡Órale!