Estar en el Mundial le exigirá a los futbolistas ser regulares en sus equipos, prácticamente indispensables, además de ser convocados para los partidos amistosos previos al torneo, a realizarse este verano en Brasil. Si un jugador quiere estar en la justa, es probable que deba acumular al menos 33 partidos en las 23 semanas del año previas al campeonato del mundo.

En una revisión entre la Liga MX, Premier League, la Bundesliga y el campeonato brasileño, los jugadores tendrán que actuar en más de 30 cotejos, lo que significa que llegarán al Mundial con un total de 28,800 calorías quemadas y 270 kilómetros en las piernas, que es el trayecto entre la ciudad de México y Poza Rica, Veracruz.

Además, está claro que los jugadores en el mundo no tendrán en promedio ni una semana de descanso. Por ejemplo, llevando al máximo las cifras del Gullit Peña, jugador de León, podría jugar, como mínimo, 28 partidos y un máximo de 38 cotejos. Lo mismo ocurre con Lionel Messi, la estrella del futbol mundial, que en caso de que el FC Barcelona lo necesite en calidad de siempre , llegará con unos 37 cotejos en las piernas.

Los calendarios del futbol no dan tregua. Más de un partido a la semana deberán disputar casi todos los jugadores que deseen estar en el Mundial.

Incluso, algunos que participan en la Liga MX, como el caso de Peña, tendrán más que el astro del Liverpool, Luis Suárez, que participará en 25 partidos como máximo de aquí a que ruede el balón en Brasil 2014.

Los jugadores que más acción verán serán aquellos que participen en el futbol local de Brasil. Si Jo, jugador del Atlético Mineiro, se mantiene en la lista de Luiz Felipe Scolari, llegará con 44 duelos en 23 semanas, casi dos partidos a la semana, eso sin contar que generalmente a diario deben de entrenar.

Además del número de duelos, hay que considerar la alta demanda que representan los viajes, la competencia de los mismos cotejos y el desgaste psicológico.

Los antecedentes inmediatos nos sugieren casos terribles, como el de Ronaldo en el Mundial de Francia 1998, el de Francia y Argentina en Corea-Japón 2002, donde los futbolistas llegaron sin fuerzas y en la curva de rendimiento a la baja. Por ejemplo, la final de la Champions League apenas sucederá tres semanas antes de que arranque la Copa del Mundo.

Ahora, si nos ponemos a contar el desgaste en un tema de distancias por viajes locales e internacionales, el Gullit Peña seguro dará poco más de una vuelta al mundo por la distancia recorrida en traslados. Si la circunferencia de la tierra representa recorrer 40,000 km, el jugador de León sumará para el verano 46,246 km, en 23 semanas.

Jorge Valdano en su libro Los 11 poderes del líder, refiere sobre el profesionalismo de las personas, pero también sobre lo exigente que puede ser este deporte a nivel profesional. Decía que en ocasiones Raúl, el legendario del futbol del Real Madrid, terminaba en una camilla temblando de cansancio con una cobija encima.

Los futbolistas tienen enfrente uno de los años más demandantes de su carrera a nivel físico. La necesidad de estar a tono más de ocho meses obligará a los preparadores de rendimiento, médicos y masajistas a estar también en condiciones de tratar a las estrellas, para que no se rompan pese a que la lógica indique que tal esfuerzo tendrá que pasar factura tarde o temprano.