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Disputas comerciales, amenaza al nearshoring

A los temas de energía y maíz amarillo y glifosato, se suma el del acero entre los potenciales conflictos comerciales con nuestro principal socio comercial, Estados Unidos.
La fase de consultas y diálogo no contencioso en torno a la política energética de México, ya concluyó y en cualquier momento EU y Canadá pueden solicitar un panel de controversias.
Es como una bomba de tiempo que puede activarse en cualquier momento. No está claro porque los gobiernos de EU y Canadá no han iniciado ésta fase contenciosa.
La secretaria de Economía, Raquel Buenrostro, confía en que con un paquete de polos de desarrollo y la atención uno-a-uno de las empresas estadunidenses reclamantes, México podrá evitar el panel.
Sin embargo, en EU continúan registrándose presiones de empresas preocupadas por la política energética mexicana.
La prohibición de la importación de maíz amarillo genéticamente modificado y del herbicida glifosato, a pesar del decreto modificado en días pasados, mantiene abierta la posibilidad –y así lo han exigido productores de maíz estadunidenses– de que el gobierno de Estados Unidos solicite consultas y eventualmente se acoja al mecanismo de solución de controversias que se establece en el T-MEC.
Está claro que en este tema, como en el energético, el gobierno mexicano no está dispuesto a ceder.
El presidente López Obrador insiste en que lo primero es la salud de los mexicanos; sin demostrar los supuestos daños que provocan el maíz amarillo, genéticamente modificado, y el glifosato.
Ambos potenciales conflictos podrían derivar en daños muy importantes a la economía mexicana.
Pero sobre todo, podrían ser causa de que México pierda la oportunidad de aprovechar, en toda su dimensión, el fenómeno de la relocalización de empresas o nearshoring.
Ayer, se agregó a la lista de potenciales conflictos comerciales, el tema del acero.
Un grupo de 13 senadores de EU le piden a su gobierno, sentar a México en el banquillo de los acusados por el comercio del acero
Reclaman un aumento “insostenible” de importaciones de acero mexicano; piden abrir un periodo de consultas.
Estados Unidos abrió un nuevo frente de confrontación comercial con México, en relación con el presunto elevado ingreso de acero de manufactura mexicana en el mercado norteamericano, lo cual se considera que es “insostenible”.
Los senadores estadounidenses escribieron y enviaron una carta para solicitar a Gina Raimondo, secretaria de Comercio, y a Katherine Tai, representante comercial del gobierno de Estados Unidos, que abran un caso contra México por el comercio del acero.
Aseguran que México ha violado la Declaración Conjunta de México y Estados Unidos de 2019 sobre los aranceles de la Sección 232 en materia de acero y aluminio.
En mayo de 2019, el gobierno de Estados Unidos retiró los aranceles de 25% aplicables a las importaciones de acero mexicano.
Lo hizo bajo la advertencia de que, en caso de que las importaciones de acero, aumentaran considerablemente más allá de los volúmenes históricos de comercio, “la parte importadora podrá imponer aranceles de 25% (…) en respeto a la producción en donde el incremento tuvo lugar”, refirieron los legisladores.
En meses recientes –acusan– ha quedado claro que las importaciones de acero mexicano “han excedido los volúmenes históricos de comercio” y “están creciendo sobremanera en nuestro mercado”, agregó la carta.
De acuerdo con los legisladores, entre 2019 y 2022, las importaciones de acero y hierro mexicanos han tenido el crecimiento más alto de todos los exportadores extranjeros de esos productos a Estados Unidos.
Veremos cómo enfrenta Buenrostro éstos problemas.
Tiene la ventaja de ser pragmática y tener un carácter firme.
Pero sobre todo, tiene derecho de picaporte con el Presidente de México.
Veremos si mantiene o refuerza su estrategia y si logra evitar el deterioro de la relación con nuestros socios comerciales más importantes.

