El reciente caso de colusión bancaria que sancionó la Comisión Antimonopolios, es ejemplar de por qué debe preservarse la autonomía de la Comisión Federal de Competencia Económica.

Justo cuando está en riesgo la autonomía de la Comisión Antimonopolios -igual que la de otros órganos- por la intención presidencial de desaparecerlos; la trama que reveló y sancionó, por colusión, a siete poderosos bancos internacionales que operan en México y 11 traders, deja al descubierto cómo autoridades y reguladores actuaron para favorecer a los bancos involucrados. Tal y como ha ocurrido en otros casos, del mismo sector financiero como son los de Afores y empresas Fintech.

No es nuevo, la presidenta de Cofece, Alejandra Jana Palacios, lo ha denunciado pública y cotidianamente.

En muchos casos la competencia no florece porque las autoridades y reguladores hacen o dejan de hacer para favorecer a unos cuantos.La Cofece ha apuntado específicamente a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores y al gobierno federal -en ambos casos, se refiere a los representantes en tales entidades, en el momento de la investigación- como coadyuvantes con sus acciones o inacciones para favorecer a unos cuantos.

La Cofece, como el resto de los órganos reguladores, gozan de autonomía respecto de los poderes político y económico.

Y en particular la Comisión Antimonopolios debe gozar de plena autonomía para enfrentar a los poderosos intereses económicos, pero también a los intereses políticos que desde el ámbito de la autoridad gubernamental son omisos o abiertamente encubren y protegen a los intereses económicos.

Desde antes de que se diera a conocer la resolución oficial de Cofece que, determinó aplicar una multa total por 35.7 millones de pesos, en contra de los bancos y personas coludidas,  se registró una intensa campaña de desprestigio en contra de la institución por lo que consideraron, sus críticos interesados, fueron unas “mini multas”, frente al daño por 29.3 millones de pesos que provocaron al mercado de deuda.

Cofece multó a Deutsche Bank con 8.7 millones de pesos, a Barclays con 6.3 millones; Bank of America Merrill Lynch 5.2 millones; a Citibanamex 4.4 millones, a BBVA 3.6 millones, a Santander con casi 700,000 pesos, y a JP Morgan, con 378,000 pesos.

En el contexto de la intención de desaparecer a la Cofece, hasta lo bueno, les parece malo.

La hoguera pública para sacrificar a la Cofece está encendida y el momento no puede ser más propicio para alentar la presunta ineficacia o falta de contundencia por parte del órgano regulador en contra del poderoso sistema financiero. Sin embargo, hay que tomar en consideración por lo menos, un par de puntos.1.- Hay una confusión evidente entre algunos legisladores como el diputado Alfonso Ramírez Cuéllar.En su opinión, el asunto es de suma importancia para el sector financiero porque pudo haber afectado a las finanzas públicas.Su confusión estriba en que la colusión bancaria no pudo afectar las finanzas públicas porque la manipulación de precios no se registró en el mercado primario -por lo menos hasta ahora no hay ninguna prueba que lo demuestre- sino en el mercado secundario, que es en el que operan los inversionistas privados. En consecuencia los acuerdos sancionados entre privados no tuvieron el efecto de manipular el valor de todos los bonos gubernamentales.

2.- La Cofece no fue condescendiente con los bancos infractores. Simple y sencillamente aplicó lo que dicta la ley que estaba vigente cuando ocurrió la colusión.

La propia zarina antimonopolios ha venido insistiendo en que la Cofece no aplica multas con el estómago sino con la ley en la mano.

La Cofece sostiene que el expediente de la investigación acredita la existencia de un cártel, aunque reconoce que esta colusión no tuvo una afectación general.

Cofece puso el dedo en la llaga al detectar, señalar y sancionar una operación de cártel entre los bancos y al mismo tiempo pudo eludir las acciones de autoridades gubernamentales para dejar pasar la colusión.

Sin duda, la autonomía de Cofece debe mantenerse y fortalecerse para evitar presiones privadas y públicas.

marcomaresg@gmail.com

Marco A. Mares

Periodista

Ricos y Poderosos

Ha trabajado ininterrumpidamente en periódicos, revistas, radio, televisión e internet, en los últimos 31 años se ha especializado en negocios, finanzas y economía. Es uno de los tres conductores del programa Alebrijes, Águila o Sol, programa especializado en temas económicos que se transmite por Foro TV.

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