Los precios del petróleo se desplomaron con un descenso de los futuros del crudo en Estados Unidos a un mínimo de 18 años, a medida que los gobiernos aceleran los periodos de cuarentena para contener al coronavirus que está causando un colapso en la demanda global.

La mezcla mexicana de exportación sufrió una fuerte caída y ya cotiza por debajo de 15 dólares el barril. Perdió 27.53% o 5.17 dólares a 13.61 dólares el barril, según datos de Reuters, pues al ser día no laboral en la petrolera estatal debido a la conmemoración de la Expropiación Petrolera, Pemex no publicó su precio en su página.

Los futuros del West Texas Intermediate en EU perdieron 6.58 dólares, o 24.4%, a 20.37 dólares. El contrato ha perdido 56% en los últimos 10 días, en su peor racha en dicho periodo desde que fue lanzado en 1983.

El referencial internacional Brent cedió 3.85 dólares, o 13.4%, a 24.88 dólares el barril, después de haberse desplomado hasta los 24.52 dólares, su menor nivel desde el 2003.

Los futuros del crudo han caído más de la mitad de su valor en 10 días, en medio de cierres de escuelas y empresas y las medidas de los gobiernos para limitar las reuniones entre las personas.

Según Goldman Sachs, la demanda mundial por crudo para fines de marzo podría caer entre 8 y 9 millones de barriles por día.

El mercado ya sufría, luego de que Arabia Saudita decidió incrementar dramáticamente la oferta después de que no llegó a un acuerdo con Rusia para recortar la producción.

Precio podría caer a 20 dólares

Una mayor oferta de crudo de la OPEP y de otros exportadores podría abrumar los depósitos globales en la medida en que el coronavirus comprime la demanda, deprimiendo los precios bajo los 20 dólares por barril, informó Bank of America Global Research.

Los precios se encuentran en menos de 30 dólares el barril por el impacto del virus y a la hostilidad entre Arabia Saudita y Rusia. “Cerca de 4 millones de barriles por día de nuevo suministro de OPEP+ podría entrar en los próximos dos meses”, calculó BoFA.

Ese superávit podría inundar rápidamente la capacidad disponible de depósitos globales; si la capacidad en tierra es insuficiente, se necesitarán tanqueros adicionales, indicó el banco.

En la medida que crecen los inventarios, el diferencial en el WTI —donde los precios por el crudo de entrega futura son mayores— podría ampliarse, y encarecer al referencial estadounidense en relación al Brent, agregó BofA.