Los precios del petróleo se mantuvieron estables el martes, cotizando cerca de máximos de más de un año, debido a las señales de que las restricciones globales por el coronavirus se están reduciendo.

Las preocupaciones sobre el ritmo de la recuperación económica de Estados Unidos y el retorno de la producción de petróleo de Texas frenaron las ganancias del barril.

El crudo Brent subió 13 centavos, o un 0.2%, a 65.37 dólares el barril, aún cerca de sus niveles más altos desde enero de 2020. El crudo estadounidense West Texas Intermediate (WTI) cayó 3 centavos, o 0.05%, a 61.67 dólares el barril.

Ambos contratos habían subido más de 1 dólar antes de retroceder.

Los productores y refinerías de petróleo de esquisto en el sur de Estados Unidos están reanudando lentamente la producción después de no poder bombear 2 millones de barriles por día (bpd) y casi el 20% de la capacidad de refinación del país debido a la tormenta invernal de la semana pasada.

El tráfico en el canal de navegación de Houston estaba volviendo lentamente a la normalidad. Sin embargo, no se espera que la producción se reanude por completo pronto y algunos productores de esquisto predijeron un menor bombeo en el primer trimestre.

Eugen Weinberg, analista de Commerzbank, dijo que las previsiones sumamente optimistas sobre el precio del petróleo emitidas por operadores estadounidenses también han contribuido a la serie de ganancias de los últimos días.

Goldman Sachs espera que los precios del Brent alcancen 70 dólares el barril en el segundo trimestre, desde los 60 dólares que estimaba antes, y 75 dólares para el tercer trimestre, desde el cálculo previo de 65 dólares.

Morgan Stanley espera que los precios del petróleo Brent asciendan a 70 dólares en el tercer trimestre.

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