El panorama crediticio para las petroleras de Latinoamérica es de debilidad, al menos hasta mediados del 2017, porque están obstaculizados por la débil liquidez y su flexibilidad financiera es limitada.

Las restricciones de capital afectan más a Pemex y a Ecopetrol que al resto de las empresas, porque se disminuirán los recursos destinados a la reposición de reservas petroleras y tendrán que vender activos para obtener flujo de efectivo.

Las petroleras de Latinoamérica continuarán reduciendo el gasto de capital para proteger la liquidez. Esto reducirá la producción y reposición de reservas en el mediano plazo, en particular para Pemex y Ecopetrol de Colombia (‘Baa3’ Negativo) .

Moody’s advierte que la venta de activos y la reducción del gasto de funcionamiento hasta mediados del 2017 darán lugar a riesgos de ejecución, y puesto que no hay compañías petroleras latinoamericanas con suficientes recursos para cubrir el flujo de efectivo libre negativo en los próximos años, las métricas de crédito empeorarán .

La calificadora advierte que así como los bajos precios del crudo, las latinoamericanas se han visto afectados por los tipos de cambio volátiles en la región.

Según el informe Petróleo y gas, América Latina y la reducción del flujo de efectivo , se va a mantener la calidad de crédito débil hasta mediados del 2017.

En su reporte, indica que el repunte en los precios del petróleo ofrece un mínimo alivio del estrés infligido en el sector.

Moody’s rebajó seis de las 14 petroleras desde el comienzo del año, incluyendo a Pemex ( Baa3 Negativo), Petrobras ( B3 Negativo) y PDVSA ( Caa3 Negativo). Ocho también tienen perspectivas negativas.

Según Nymia Almeida, vicepresidenta y jefa de Créditos de la calificadora, las perspectivas negativas reflejan los retos que estas empresas tienen por delante, incluso si los precios del petróleo se recuperan, es decir, sus estructuras de costos rígidos y las tendencias de producción y reserva de reemplazo negativas .

luis.carriles@eleconomista.mx